¿Hay mejor plan que pasar una tarde de cine con la familia? Sí, ya sabéis, escoger una película para el disfrute de mayores y pequeños y crear un momento memorable. Pero, cuidado, hay que tener muy buen ojo para no caer en un error que nos condene a un auténtico drama. Las lágrimas se esconden en los lugares más insospechados del universo cinematográfico, terminando en llanto generalizado lo que nació como estupendo rato de evasión sin límites de edad. Y conviene tenerlo en cuenta.

A continuación, proponemos un repaso por diez películas con una especial capacidad para arrancar las lágrimas de los más pequeños del hogar, apostando por una madurez narrativa a prueba de infancia. La batalla entre ambas tiene siempre la misma ganadora. No hay tiempo para la reacción, de repente caes. Y el impacto es profundo, duradero, y al mismo tiempo, entrañable, clave para comenzar una historia de amor con el cine que, con suerte, durará para siempre. No es poco mérito para una llantina inconsolable, ¿no?
No podemos recomendar estas diez historias sin aclarar que las lágrimas serán numerosas, pero la calidad de cada una de ellas bien merece la pena. Diez películas maravillosas que, bajo la etiqueta de dramones para niños, esconden una calidad asombrosa, un riesgo ejemplar, una valía digna de aplauso. No es el camino fácil dentro del cine infantil, pero sí que es necesario. Ánimo, en todos los sentidos, con ellas.