Si no existiera Helen Mirren, habría que inventarla. Poniendo todos de nuestra parte, remando hacia el mismo lado y trabajando así en la elaboración de una intérprete sublime, capaz de engrandecer con su presencia hasta las películas más infames. No siempre se tiene un buen día. Y es que, desde los comienzos de su trayectoria profesional hasta la fecha más reciente, la actriz británica ha ido ofreciendo auténticas lecciones en películas como 'En el nombre del hijo', 'La Reina (The Queen)', 'La última estación' o 'Excalibur', entre muchas otras. Siempre elegante. Siempre magnética. Siempre equilibrada. Siempre convincente. Siempre deslumbrante.
Mirren es una de esas estrellas que lo son casi por inercia, sin realizar ningún esfuerzo ni exigirse más de la cuenta en lo que respecta al exhibicionismo mediático. Y eso que no hay una entrevista o una aparición televisiva en la que no despliegue su inmenso carisma y su endiablado sentido del humor, cien por cien británico, irónico y sarcástico sin, por supuesto, caer nunca en lo vulgar. Sabe manejar los tiempos de su carrera a la perfección, escogiendo proyectos que, sobre todo en lo que respecta a los últimos años, buscan tanto el taquillazo familiar como la independencia más artística. En cualquier caso, poco importa el lugar, Helen aparece y todo está más que justificado.

Una grande de la interpretación
A lo largo de este especial, conoceremos además algunas de las curiosidades más interesantes de su vida más allá de las cámaras, conociendo un poco mejor la personalidad de una de esas actrices que siempre justifican el precio de una entrada, que te empujan a regresar al cine y que celebras seguir viendo en una pantalla tras tantos años en el camino. Helen Mirren es única y, por eso, debemos seguir celebrando que sigue en plena forma. Y lo que queda.