Cuatro huecos en la categoría de Mejor director en los próximos Goya y seis nominados. Es lo que tienen películas como 'La trinchera infinita', magnífica propuesta que cuenta con la labor de tres cineastas al frente: Jon Garaño, Jose Mari Goenaga y Aitor Arregi. Una curiosidad extra dentro de un año en el que el nivel, afortunadamente, vuelve a estar a la misma altura del sobresaliente.
A los nombres ilustres presentes en la contienda, Pedro Almodóvar y Alejandro Amenábar, se suma el citado tridente vasco, cuya 'Handia' ya contó con el fervor general de la Academia, y Oliver Laxe, un rayo de talento que nos ha dejado a todos con la mandíbula en los pies gracias a la fascinante 'Lo que arde'. Efectivamente, no hay opción mala para la victoria, solamente grandes noticias. Para los Goya, para los espectadores y para el cine español.

Y es que, además, estamos ante una serie de visiones cinematográficas tan personales como complementarias, tan inspiradas como emocionantes, tan clásicas como radicales, tan especiales como genuinas. No hay una dirección similar a la otra en esta categoría, sino un conjunto de miradas creativas repletas de una luz especial. La suerte dictará sentencia.