En los últimos años, y con toda la razón del mundo, ha aumentado de manera más que considerable la polémica en las categorías de los Oscar correspondientes a Mejor actor y actriz de reparto. ¿La razón? Respondemos con nombres y apellidos: Viola Davis, Alicia Vikander o J.K. Simmons, entre muchos otros. Y es que hablamos de interpretaciones que, tanto por tiempo en pantalla como por impacto y peso en el argumento, cuesta entender como 'secundarias', pero que, sin embargo, los estudios las presentan de esta forma para, básicamente, obtener presencia segura en la carrera de premios. Y aciertan de pleno.
En lo que respecta a la presente edición de las estatuillas, volvemos a encontrarnos con ejemplos similares que plantean las citadas dudas. Es decir, ¿hasta qué punto podemos considerar a Mahershala Ali un personaje secundario en 'Green Book'? ¿De qué forma podría funciona 'La favorita' sin Emma Stone o Rachel Weisz? Por supuesto, también tenemos interpretaciones claramente ubicadas en esta categoría como Regina King, Sam Elliott o Sam Rockwell, pero eso no parece ser suficiente para diferenciarte del resto en relación a las posibilidades de acabar levantando el galardón más preciado de la industria.

En cualquier caso, estamos frente a un conjunto de interpretaciones, tanto en el sector femenino como en el masculino, de un nivel entre alto y altísimo, sin descender nunca al terreno de lo mediocre. Diez trabajos espléndidos que, de una manera u otra, sirven para engrandecer unas historias que quedan marcadas por sus respectivas presencias. ¿En un plano secundario? Depende de la manera en la que se mire, se entienda y se valore.