CRÍTICA

‘EpIC: Elvis Presley in Concert’: El Elvis más magnético y carismático, al menos encima del escenario

Baz Luhrman vuelve a hacer un tributo a una de sus personalidades predilectas: el rey del rock and roll. Sirviéndose de imágenes inéditas de Elvis Presley, ‘EpIC’ y conmueve a partes iguales.

Por Luna Martín de los Reyes Más 27 de Febrero 2026 | 09:30
De pequeña, mis personas favoritas eran Marisol y Harry Potter; quería convertirme en ambos.

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'EpIC: Elvis in Concert' recupera imágenes inéditas del rey en acción
'EpIC: Elvis in Concert' recupera imágenes inéditas del rey en acción (Universal Pictures)

Todo cambia hoy a ritmo vertiginoso: las tecnologías, las modas, los trends de una u otra red social, los gustos de los más jóvenes, hasta las identidades (algunas ya incluso inclinadas al mundo animal). El cine se adapta al cambio tratando de ser sorpresivo, espectacular, diferente si es que eso aún es posible. Con 'EPiC: Elvis Presley in Concert', Baz Luhrmann consigue que la simpleza de unas imágenes de conciertos y entrevistas devuelvan la magia de un mito imborrable.

Tráiler VOSE 'EPiC: Elvis Presley in Concert' (2025)

Luhrmann adora a Elvis; lo demostró con su tributo al rey del rock and roll en 'Elvis' . El largometraje, de 2022, portaba todo su estilo excesivo, luminoso y frenético, lo que se redondeó y sustentó por completo gracias a una brillante interpretación de Austin Butler. El cineasta australiano recupera esta esencia, pero con algo mucho más único: grabaciones inéditas del cantante durante toda su trayectoria.

Sin seguir especialmente un orden cronológico y sin necesitar una voz narrativa o un off consolidado, Luhrmann nos muestra el recorrido de un Elvis carismático, apasionado y magnético, sobre todo en su paso por los escenarios. Tras una primera parte en la que ubicamos lo que iba suponiendo la figura de Elvis Presley en los años 60 en Estados Unidos, el documental se centra después en la presencia de Elvis en Las Vegas, en el Hotel Internacional. Allí, el cantante actuó miles de veces en apenas un año, llegando a hasta tres actuaciones diarias.

Elvis se dejaba la piel en cada espectáculo, llegando a actuar tres veces al día
Elvis se dejaba la piel en cada espectáculo, llegando a actuar tres veces al día (Universal Pictures)

Pero Elvis no se cansaba, no desfallecía, no se hartaba de los gritos y la ropa interior arrojadas por sus fans. Él mismo lo dijo en una entrevista, tal y como nos enseña Luhrmann en el documental: “Me he acostumbrado a ello”, dijo refiriéndose a este fervor desmedido que le procuraban sus admiradores y, sobre todo, admiradoras. Quizá lo que más vemos en el documental, además de las intervenciones de Elvis Presley, son los suspiros, gritos y rostros embelesados de cientos y cientos de mujeres, lo que resulta ciertamente repetitivo y, no nos engañemos, poco agradable.

El hombre y la imagen

‘EpIC: Elvis in concert’ da una visión de Elvis diferente a todo la anterior, sobre todo para las generaciones que no vivieron el presente de la estrella del blues y el rock and roll. Ofrece una verdad más poderosa que cualquiera de las que se hayan mostrado antes, porque es el propio Elvis el que parece dirigirse al espectador. En efecto, lo hace, en ocasiones.

Vemos a un Elvis Presley tremendamente cercano con los suyos y también con los que están detrás de las cámaras que recogieron cada una de las imágenes inéditas del documental. Es Elvis el que habla, el que se expresa, por supuesto a través de la mirada sesgada y fascinada de Baz Luhrmann, pero sin un guion ficticio que tergiverse unos u otros hechos. Son las palabras del cantante las que llegan al espectador. Su carismática sonrisa, sus pensamientos y sus preocupaciones.

Brillos, exceso y música en 'EpIC: Elvis Presley in concert'
Brillos, exceso y música en 'EpIC: Elvis Presley in concert' (Universal Pictures)

Elvis trató de diferenciar al ser humano y a la imagen que de él se estaba creando o que él mismo se había creado. En una de las entrevistas puestas en la película le preguntan por estas diferencias entre el hombre y la imagen y él parece responder honesto: “Es muy difícil estar a la altura de una imagen”. Efectivamente, es algo que le persiguió siempre y lo sigue haciendo a día de hoy: una imagen artificial que nos separa de la persona que realmente fue.

A pesar de la autenticidad de la obra de Luhrmann, no podemos saber cómo fue Elvis en realidad, pero sí nos permite asomarnos a su trato amable, su humor simple a la vez que contagioso y su admirable tesón. Esto no solo nos lo muestra él, el carismático y seguro de sí mismo Elvis, sino todos los que le rodeaban en conciertos, entrevistas y estudios. Sus músicos aparecen en los shows y los ensayos siempre con una sonrisa, siempre encandilados con su líder, pero también dispuestos a ofrecer lo mejor de sí mismos.

El equipo del cantante se mostraba siempre alegre en presencia de este
El equipo del cantante se mostraba siempre alegre en presencia de este (Universal Pictures)

Eso afirmaba el propio Elvis, de él mismo y de su equipo, en el que confiaba plenamente, generando así una confianza mutua, que daba lugar a los impresionantes espectáculos que daba noche tras noche. Todos, en conjunto, se debían al público, por el que Elvis admitía sentir devoción y un respeto enorme.

Lo que no se ve

Como decíamos, ‘EpIC’ es un producto que ensalza por completo la figura del cantante haciendo precisamente esto, cantar. Centrado en el Elvis de los escenarios, el largometraje deja a un lado la vida personal de la estrella, menos por una brevísima mención a Priscilla y unas escasas imágenes de la pareja y sus hijos.

Ni rastro de Elvis más hostil que veíamos en 'Priscilla'
Ni rastro de Elvis más hostil que veíamos en 'Priscilla' (BTeam Pictures)

Nada se acerca a la naturaleza oscura del rey del rock and roll que veíamos en 'Priscilla' de Sofia Coppola, tampoco a su relación con las drogas o a la sombra que su manager, Tom Parker (Coronel), generó sobre él por cuestiones de dinero y fraude. Sí se habla de su etapa militar en la Segunda Guerra Mundial, donde se lanzan algunas puyas que indican que Elvis no perdió su esencia en el servicio militar.

Su personalidad queda más que evidenciada en ‘EpIC’ y, como todo en ser humano, cada uno verá claroscuros diferentes en torno a la gran estrella musical. Sus incontables besos con cientos de mujeres chirrían a algunos, su movimiento de caderas encanta a otros, su autoestima molesta y su dedicación cautiva. Así sucede con todos los mitos, no se puede gustar a todo el mundo.

'EPiC: Elvis Presley in Concert' es una experiencia cinematográfica única
'EPiC: Elvis Presley in Concert' es una experiencia cinematográfica única (Universal Pictures)

‘EpIC: Elvis in concert’ es la excusa perfecta para descubrir a Elvis Presley en acción en la gran pantalla, a partir del 27 de febrero.

8
Lo mejor: Que pueda verse lo nunca mostrado de Elvis Presley; tener la oportunidad de ser un espectador más de sus increíbles espectáculos.
Lo peor: Que es indudablemente una visión sesgada del director, que halaga en extremo a la estrella.