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CRÍTICA

'Mug': Incómoda realidad social

Crítica de 'Mug', dirigida y coescrita por Malgorzata Szumowska. Gran Premio del Jurado del 68º Festival de Berlín y Premio del Jurado Joven en el 56º Festival de Gijón.

Por Miguel Ángel Pizarro Más 1 de Febrero 2019 | 11:07
Colaborador de eCartelera. Apasionado del cine y la cultura en general. Cine europeo y de animación, mi especialidad.

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La cineasta polaca Malgorzata Szumowska llevaba un tiempo dirigiendo propuestas algo irregulares, como pasó con 'Ellas' y 'Amarás al prójimo'. Ya con 'Cuerpo (Cialo)', la directora empezó a enfocar mejor sus propuestas, que tanto gustaron con 'Ono' y 'Happy Man'. Ahora la realizadora trae su mejor película hasta el momento, 'Mug', ganadora del Gran Premio del Jurado del 68º Festival de Berlín y premio del Jurado Joven en el 56º Festival de Gijón.

Mug

Jacek es un joven con aspecto rebelde, fan de Metallica, con el pelo largo, barba y que vive en un pueblo de Polonia muy creyente, en el que trabaja como obrero. El chico tiene novia, Dagmara, con la que piensa casarse, aunque gane poco en la construcción. Su último trabajo es construir una estatua de Jesucristo gigante, tan alta que supere a la que está en Río de Janeiro. El objetivo del pueblo es que se vea que Polonia es mucho más católica que el cálido Brasil. El mundo de Jacek se derrumbará cuando sufra un accidente laboral en el que su cara quede desfigurada, provocando que una realidad en la que ni un milagro de Dios pueda ayudar al pobre chaval.

Un duro retrato que las sociedades burguesas no quieren ver

Interesante, ácido y muy duro retrato que Malgorzata Szumowska hace de su propio país, en el que solo el 20% de la población es urbana y cuya sociedad es mayoritariamente rural. La cineasta, que coescribe el guion con Michal Englert, muestra esta realidad sin ningún tipo de mesura. Ya empieza fuerte con una primera escena de unas rebajas en una tienda de electrónica en la que Szumowska realiza una auténtica radiográfica sociológica de una realidad que debe mostrarse más para conocer el fenómeno actual de los populismos en Europa.

Mug

La directora continúa creando un auténtico retrato social en el que, sin reparos, muestra que el racismo, el machismo, la homofobia y la xenofobia son el pan de cada día de un sistema en el que la gente no quiere que nada cambie, que es reacio a la apertura, que solo quiere tener una estatua gigante de Jesucristo para que esté "a la altura" de la fe del pueblo. Sin embargo, Szumowska no se burla de esa realidad, hace una feroz crítica pero también invita a comprender a esa sociedad ignorada por las sociedades burguesas y metropolitanas.

El mejor filme de Malgorzata Szumowska

Ahí juega un papel esencial el protagonista, Jacek, interpretado por Mateusz Kosciukiewicz, actor al que se le vio en 'Amarás al prójimo' y pareja sentimental de la cineasta. El intérprete representa el auténtico Frankenstein en el que se ha convertido su propia sociedad. Detestado y querido a la vez, despreciado pero a la vez aplaudido cual mono de feria. Szumowska crea una verdadera comedia negra, de esas en las que no hay carcajadas, sino de las que tiene momentos realmente incómodos. Eso sí, la realizadora sabiamente evita crear un desenlace tragicómico, aunque sí profundamente amargo.

Mug

'Mug' es un magnífico ejercicio de autocrítica y de comprensión hacia una sociedad olvidada por un sistema arrogante y sumamente elitista. Szumowska dirige su mejor película hasta el momento. Feroz en su mensaje y muy eficaz en su contenido, una propuesta que no está hecha para la indiferencia y que provocará un interesante debate entre realidades que deberían aprender a conocerse.

Nota: 8

Lo mejor: Sus momentos de humor negro, dejando situaciones que son crítica pura a la conservadora sociedad polaca.

Lo peor: No saber ver que la crítica no solo es para la población rural.