Siendo ya uno de los héroes del Hollywood de principios de los noventa, a Arnold Schwarzenegger el público de 1994 le tenía cariño gracias a sus papeles en 'Conan, el bárbaro (1982)', 'Terminator', 'Depredador', 'Desafío total', 'Terminator 2: El juicio final' y demás propuestas de acción y ciencia ficción.
Sin embargo, había otro género que el actor había estado cosechando en menor medida, y cuyo gancho como estrella era lo que le había dado el respaldo del público: la comedia. Por eso, no es de extrañar que, el mismo año que estrenaba 'Mentiras arriesgadas', el austríaco fuese nominado en los Globos de Oro en la categoría de Mejor Actor de Comedia o Musical por 'Junior', título dirigido por Ivan Reitman y que recordamos en el presente especial en su veinticinco aniversario de estreno.

Disparate noventero
Co-protagonizada junto a Emma Thompson y Danny DeVito, la película nos presentaba a Schwarzenegger como el Dr. Alex Hesse, un científico que está inmerso en el desarrollo del Espectane, un nuevo fármaco que revolucionará la ginecología, y que hará que todas las mujeres que lo tomen, consigan vivir nueve meses de embarazado sin molestias. Después de que la universidad que está financiando el proyecto decida dejar de hacerlo, Hesse y su colega el Dr. Arbogast (DeVito) decidirán algo que va en contra de la Madre Naturaleza: probar el fármaco en el cuerpo del propio protagonista.
Así fue como 'Junior' nos regaló la imagen del eterno héroe de acción del momento en estado de buena esperanza, en un título que, aunque sea por lo delirante de su premisa, merece ser reivindicado como una de aquellas comedias locas de los noventa que tantos buenos momentos nos hicieron pasar, y la cual llegó a estar presente en los Oscar (pese a que lo hiciera con una nominación a la Mejor Canción) y por la cual Emma Thompson (quien seguro que todavía no sabe cómo acabó inmiscuida en la película) también optaba a los Globos de Oro en la categoría de Mejor Actriz.