Existen películas que, más allá de su cuestionable calidad puramente cinematográfica, tienen el incalculable valor de mantenerse vivas en el recuerdo de varias generaciones. Y 'La familia Addams', sin duda, es una de ellas. Los personajes creados por Charles Addams daban el salto a la gran pantalla en 1991 con una fantástica propuesta en la que el humor (negrísimo) y la nostalgia jugaban los papeles más importantes.
Sobre esos dos elementos, a los que se sumaba una deliciosa puesta en escena repleta de maravillosos detalles, el siempre reivindicable Barry Sonnenfeld dirigiendo y Anjelica Huston, Raul Julia, Christopher Lloyd y Christina Ricci interpretando, se montaban una fiesta en la que todos conseguían transmitir el espíritu de pasatiempo total.

Una sensación que se ha mantenido inoxidable frente al paso del tiempo, manteniendo a 'La familia Addams' como un entretenimiento de probadísima eficacia. Imposible no caer rendido a los pies (y manos) de este conjunto de personajes surgidos desde la misma genialidad. Y ya podemos empezar a tararear su melodía y chasquear los dedos, va.