Nacida en 1976 en Baltimore aunque criada en Seattle, desde el año 2000 Anna Faris se ha ganado a pulso lo de convertirse en uno de los rostros indiscutibles de la comedia norteamericana. Graduada en Literatura Inglesa por la Universidad de Washington en 1999, fue ese mismo año cuando le llegó uno de sus primeros papeles protagonistas en un slasher que cayó en el olvido: 'El asesino de Lover Lane'.
Sin embargo, no sería hasta un año más tarde cuando su rostro pasaría a ser absolutamente conocido gracias al papel de Cindy Campbell en 'Scary Movie', título que resucitaba las spoof movies y que inició una saga propia, a la que Faris estuvo ligada durante cuatro de sus cinco entregas.

El humor en la sangre
Junto a su participación en la saga con la que se hizo famosa, Faris estuvo compaginándola con otros roles, en su mayoría siempre pertenecientes al género de la comedia. No obstante, también ha hecho incursiones en películas que podrían denominarse como pertenecientes al cine de autor.
Desde sus colaboraciones con Ang Lee o Sofia Coppola, a su carrera como actriz de doblaje prestando su voz a personajes animados, pasando por la irreverencia de varios de sus trabajos y su presente estatus como estrella televisiva, en el presente especial repasamos todas las claves que hacen que Anna Faris sea una de esas actrices a las que es difícil no amar y a la que todos querrían tener como amiga.