No todo van a ser grandes superproducciones, espectáculos visuales y fuegos artificiales con los que arrasar, de manera justificada, con un par de cajas de palomitas. Y es que, aunque el verano cinematográfico parezca siempre especialmente idóneo para dejarse llevar por la diversión más ligera y refrescante, las carteleras (y televisiones) de nuestro país están ya preparadas para recibir un buen número de propuestas más humildes, pero igualmente apetecibles.
Historias de terror, suspense, comedia, animación, romance, acción, intriga y hasta hechos históricos reales contados en blanco y negro que, más allá de la suerte que tengan en términos puramente comerciales, esperan cumplir con las expectativas depositadas en ellas por parte de un conjunto de espectadores hambrientos de un tipo de cine (mucho) más alejado del estruendo. Un conjunto de propuestas que, partiendo desde la humildad cuantitativa, pueden terminar alcanzando el máximo entusiasmo.

A lo largo de este especial hemos repasado doce películas que tendrán la complicadísima tarea de hacerse un hueco entre auténticos trasatlánticos cinematográficos de esencia veraniega, demostrando así una valentía, coraje y fe ciega en sí mismas realmente admirables. Cine que, sin lugar a dudas, merece un apoyo y empuje especial. Y ahí estaremos para dárselo.