Han pasado 12 años desde 'La gran familia española', el último largometraje de Daniel Sánchez Arévalo que se estrenó en las salas de cine. Después vinieron 'Diecisiete' y la serie 'Las de la última fila', ambas destinadas para el streaming en Netflix. 'Rondallas' supone el regreso del director a la gran pantalla, algo que ilusiona al cineasta, según él mismo nos cuenta en una entrevista para eCartelera.
"He sentido muchas ganas de volver a las salas de cine. En el cine es donde yo me he criado, donde yo me he formado y lo echaba muchísimo de menos". Eso sí, las ganas se transforman en presión cuando llega con el estreno, que le produce una "angustia brutal".
Sánchez Arévalo hace referencia a la crisis de la taquilla en España y con 'Rondallas' trata de aportar un granito de arena "para que la gente vuelva a tener la costumbre de ir al cine". Por este motivo, para llegar a más gente, descartó hacer la película en gallego. Junto a Ramón Campos, el productor, apostaron por la fórmula de 'El caso Asunta' y 'Fariña', según nos cuenta el cineasta.
Reparto 100 % gallego
Algo que sí tuvo claro es que "el reparto tenía que ser 100 % gallego". Judith Fernández y Fer Fraga, junto a él en esta entrevista, lo confirman. Nos cuentan que tuvieron a una lingüista que unificó los acentos de todos para asemejarlo al de la zona donde se encontraban.
Además de estos esfuerzos en el lenguaje, los actores también se han enfrentado a la parte musical de la rondalla. Fernández y Fraga interpretan a dos niños prodigio de la gaita, aunque ninguno de los dos tenía conocimientos musicales previos. Para poder desempeñar sus roles, ensayaron desde abril, ya que la gaita "es un instrumento bastante complejo", afirma Fraga. Judith Fernández alaba este trabajo de preparación, en el que "nos abrazaron y nos exigieron a partes iguales", dice.
Sánchez Arévalo confirma su compromiso y dedicación: "Han sido muy concienzudos, muy responsables. A mí es una cosa que me agobiaba mucho y se dejaron la piel para que eso tuviera verdad". Fer Fraga considera que "nunca va a haber integración en un grupo si uno va desde la vertical, siempre hay que ir desde la horizontal" y ese es el método que utilizaron, desde el respeto, para adentrarse en este universo rondalleiro.
La profesión del actor
Todo ello forma parte de su labor como actores, frente a lo que no se sienten presionados porque buscan el "equilibrio" y el "balance" constantes. "Sí somos conscientes de que estamos en una profesión complicada", dice Judith Fernández, pero Fraga trata de separarla de ellos como personas, porque cree que es "muy peligroso que la profesión delfina a la persona en su totalidad".
Sánchez Arévalo coincide en la complejidad de la profesión y lo relaciona con el proceso de casting al que se enfrentan los actores. "Solo un 8 % de los actores se gana la vida siendo actor, es una cifra demoledora. Tienes que tener mucho control, más siendo joven, para tener siempre los pies en la tierra, no sucumbir ni al éxito ni al fracaso, y seguir peleando", comenta el cineasta.
Dentro de su relación con los actores, el director afirma que 'Rondallas' es para él "una película de personajes". Entre ellos se crea la comunidad, la unión después de la tragedia; ellos son los que revalorizan la tradición gallega. Aunque los intérpretes apuestan por crear esta comunidad incluso desde lo íntimo: "Contarle a una persona cosas muy vulnerables ya crea comunidad o ir al pueblo y saludar al panadero".
'Rondallas' ahonda en esto constantemente, con un poso de esperanza y luz. Así lo confirma Fer Fraga, que disfruta el hecho de que: "viendo la peli, uno sale del cine y le dan ganas de vivir". Esto buscaba Sánchez Arévalo, que trató de manejar "diferentes hilos", con la intención principal de que 'Rondallas' "te toque el corazón, que te acaricie el alma".
Su nueva película, como otros de sus proyectos anteriores, tiene un fuerte carácter popular dentro de su intención de llevar a la gente al cine. Un cine "familiar, pero adulto", en palabras del director cántabro, algo que logra con creces.
'Rondallas' ya está disponible en cines.