Pese a no alcanzar el nivel de su primera temporada, aunque aquella entrega también tuvo puntos realmente bajos, el regreso de 'Love Death + Robots' solamente se puede vivir desde la celebración. Y es que, frente a propuestas en las que la sorpresa brilla por su ausencia, la serie creada por Tim Miller supone una fuente de ideas que, en mayor o menor medida, consigue despertar un primer impacto siempre estimulante.
La sensación reside en los segundos previos a cada episodio, momentos en los que uno nunca sabe lo que se va a encontrar. Y mejor así. En esa emoción combinada con justificadas expectativas está la mayor virtud de una serie abrazada a la imaginación, la búsqueda constante de lo deslumbrante y el amor desatado hacia la animación en sus diferentes modalidades.

Cada personas escogerá los motivos que le lleven a disfrutar más o menos con 'Love, Death & Robots', solamente faltaba, pero el nexo común entre todos los espectadores seguirá siendo el mismo temporada tras temporada: el golpe de creatividad que habita en el corazón, alma y músculo de todos y cada uno de sus capítulos.