En el momento en el que la década de los noventa hizo acto de presencia, Francis Ford Coppola ya podía sentirse con todo el derecho uno de los más grandes cineastas de la historia del séptimo arte. Y es que, a esas alturas, el director estadounidense ya había dejado un buen puñado de clásicos inoxidables que siguen siendo, a día de hoy, una fuente de referencia para público, crítica, industria y compañeros y compañeras de oficio.
¿Antes de estas cuatro estupendas propuestas? 'El Padrino', 'El Padrino: Parte II', 'Apocalypse Now', 'La conversación', 'Rebeldes', 'La ley de la calle' o 'Corazonada'. ¿Después? Ahí cuesta bastante más encontrar buenas noticias en una carrera que, por desgracia, nunca volvió a dejarnos una película por encima de lo correcto.

Queda entonces esta década de los noventa como la última en la que tuvimos la oportunidad de disfrutar de un Francis Ford Coppola realmente inspirado y con momentos de auténtica grandeza marca de la casa. Solamente por eso, esta etapa de su trayectoria ya merece nuestro respeto, admiración y profunda gratitud.