Secretos maternos y una búsqueda insaciable de recomponer las piezas de un pasado imperdonable. El verano como campo de juego y batalla, golpe de realidad entre paredes y arena. El perdón a través del diálogo que se creía imposible. Y las miradas de fuerza atronadora. Los rugidos del mar en mitad de la salvación y la dedicación absoluta por entregar hasta el último bocado de oxígeno a la hora de ayudar. El equilibrio empresarial entre tiburones insaciables, mentirosos de pacotilla y dos cubatas de más.

Hablamos, respectivamente, de 'Madres paralelas', 'Libertad', 'Maixabel', 'Mediterráneo' y 'El buen patrón', las cinco propuestas que el próximo sábado se subirán al ring de los premios Goya para pelear hasta el último segundo por el galardón más codiciado de la noche: Mejor película. Un conjunto de cintas que, junto a la maravillosa 'Las leyes de la frontera', son también las más nominadas de esta edición, aportando así algo de coherencia a la cuestión.
Por eso, y aunque todo apunta a ceremonia especialmente memorable para 'El buen patrón', la emoción antes de que se abra el último sobre se mantendrá intacta, especialmente teniendo en cuenta el gusto de la Academia por guardarse (grandísimas) sorpresas para el momento grande de la velada. ¿Cumplirá la cinta de León de Aranoa con su condición de favorito? ¿Dará la sorpresa 'Maixabel'? ¿Habrá reivindicación de Almodóvar? ¿Son 'Libertad' y 'Mediterráneo' las tapadas de la noche? En cuestión de horas, menudos nervios salimos de dudas.