Isabela Moner, la actriz que da vida al personaje de Dora la Exploradora en su versión en acción real 'Dora y la ciudad perdida', ha anunciado su cambio de nombre de Isabela Moner a Isabela Merced, y ha querido compartir con sus fans las razones detrás de su decisión, muy ligada a su familia.

La actriz a la que ya habíamos podido ver en 'Transformers: El último caballero' ha explicado que el cambio se debe a un homenaje a su abuela materna, a la que no llegó a conocer nunca pero asegura haber admirado toda su vida y a la que quiere honrar llevando su nombre. Su abuela representa también sus orígenes peruanos, de donde proviene su familia materna, algo con lo que la actriz siempre ha asegurado sentirse también muy conectada.
En una entrevista para Refinery29 que ha querido compartir también a través de redes sociales, la actriz ha explicado: "Isabela Merced representa todo lo que me ha definido y continuará definiéndome. Representa los valores heredados de mi abuela. Era una fuerza de la naturaleza, no tenía miedo a nada, siempre estaba preparada para aceptar cualquier reto y a cualquiera que le dijera que no podía. Al mismo tiempo, quería a su familia; nada estaba por delante de eso. Su día ideal sería en la playa con la familia, música, baile y comer alitas o ceviche. ¡Eso soy yo! Espero que esto continúe con el legado de mi abuela porque nos dejó demasiado pronto".
La actriz ha recordado también que fue su abuela quien emigró a Estados Unidos junto a su madre, y por lo tanto la razón de que ella naciera y se criara en este país: "Mi abuela fue la que llevó a mi madre a Estados Unidos, es la razón de que mi madre tuviera oportunidades que tantas otras personas no tienen. Mi abuela sacrificó mucho para que sus hijas vivieran el sueño americano que tenía para ellas. Pronto me di cuenta de que sin mi abuela, yo no estaría aquí, y si me tenía que cambiar el apellido -algo que llevaba pensando durante un tiempo- tendía que ser algo relacionado con ella. Creo que una fuerza, a lo largo de todos estos años, ha estado dando fuerza y determinación a mi madre para guiarme; una fuerza que nos ha protegido durante tantos viajes, trayectos y experiencias. Siento que si ese ángel de la guarda fuese cualquiera, tendría que ser mi abuela".