Ahora que su carrera parece destinada a cambiar de manera definitiva con 'Furiosa: De la saga Mad Max', secuela de 'Mad Max: Furia en la carretera', una de las películas fundamentales de lo que llevamos de siglo XXI, conviene ir reafirmando lo que, en cualquier caso, ya dejaba poco margen a la duda: Anya Taylor-Joy es una de las actriz más brillantes, completas y carismáticas de su generación. Y eso que, por suerte, hay una competencia tan alta como valiosa.
Con solamente veintiocho años, la intérprete ha conseguido edificar una trayectoria repleta de grandísimas películas a las que ella siempre ha aportado unas altas dosis de personalidad y magnetismo. Cuando Taylor-Joy aparece en pantalla, poco o nada importa el momento, ritmo o tono en el que se encuentre en ese momento la historia, todo mejora automáticamente. Es lo que tienen las estrellas con talento, entre otras virtudes, que el tiempo se detiene cuando se ponen frente a la cámara.
Del terror a la acción, pasando por el cine de época, el género superheroico, el thriller o la fantasía, cualquier terreno que ha pisado Anya Taylor-Joy desde que arrancara su carrera ha supuesto un éxito a nivel interpretativo. Y lo mejor de todo, como ocurre en este tipo de casos en los que la juventud es una (envidiable) evidencia, es la sensación de que sus mejores actuaciones están por llegar. Todo un brillante futuro por delante, sí, pero partiendo de un pasado repleto de grandes trabajos.