El Diablo y su influencia en los humanos, ha sido fuente de inspiración para la literatura desde tiempos inmemoriales. Además, teniendo en cuenta que por el amplio abanico de temas que puede abarcar, durante años hemos podido ver como, de alguna forma u otra, el maligno era representado en pantalla, ya sea a modo de invocación en un aquelarre de brujas, o como máxima representación del mal.
Ya en títulos primigenios del cine de terror como en la danesa 'Häxan: La brujería a través de los tiempos' de Benjamin Christensen, estrenada en 1922, el demonio y sus acólitos se hacían presentes a través de una representación del folclore y los ritos paganos. Sin embargo, no sería hasta los años sesenta que su figura como tal (y con el auge de los cultos satánicos en plena oleada hippie), pasaría a ser parte clave para la historia del cine de terror, con títulos absolutamente representativos del cine satánico como 'La semilla del diablo', que presentaba la inseminación de una joven Mia Farrow por parte de un macho cabrío; o 'La profecía', que nos traía al joven Anticristo dispuesto a dominar el mundo.

La poseída
Evidentemente, el tercer título en cuestión para acabar de formar la triada perfecta de terror satánico, será 'El exorcista', estrenada en 1973 y que traía como principal elemento el hecho de presentar a una adolescente con el rostro de Linda Blair, como el receptáculo en el que el Diablo decide introducirse.
Será entonces cuando el cine de exorcismos tome vida propia, llegando a partir de aquí toda una serie de imitaciones, tributos e intentos por mejorar, que nunca le han llegado a hacer competencia. Porque está claro que con Regan, las posesiones y los exorcismos en el cine tocaron techo.
Para muchos considerado un subgénero menor (y ha sido por culpa de la explotación a la que ha sido sometido, por lo que a día de hoy no tiene mucha fama), han sido varias las propuestas que nos han presentado buenos ejemplos que serían dignos rivales de Linda Blair, es por ello que en el presente especial hacemos un poco de memoria y recopilamos los mejores ejemplos de posesiones que nos ha traído el cine.