No importa el año, el mes, la semana o el día. De un tiempo a esta parte, si te diriges a tu cine más cercano, existe un alto porcentaje de posibilidades de que te encuentres con, mínimo, un remake en la cartelera. Probablemente, el resto sean secuelas, reboots, películas de superhéroes o adaptaciones de grandes éxitos literarios, pero ya hablaremos de eso en otra ocasión. Aquí y ahora toca analizar el evidente fenómeno de los remakes en el actual panorama cinematográfico...desde la perspectiva del fracaso absoluto.

Siempre es un riesgo, está claro. No importa que la película original de la que entregues una revisión tenga mayor o menor éxito, la respuesta del público siempre será imprevisible. Sí, es algo que ocurre con todas las propuestas, pero en este caso se mezclan demasiados elementos como para que todo salga cien por cien bien. Primero, una obra que ya enamoró en su día a millones de espectadores, lo que supone un listón previo por encima de la media. Y más temores, dudas y prejuicios, claro. ¿Por qué tocar lo intocable? ¿Por qué intentar mejorar lo inmejorable? Desgraciadamente, la mayoría de películas que nos debían dar una respuesta positiva y convincente, no lo hicieron. Todo lo contrario.
A lo largo de este especial, toca repasar diez remakes que no cumplieron con ninguna de las exigencias que tenían, ni siquiera con las que, a priori, parecían más asequibles. Un conjunto de películas que no estuvieron a la altura de su referente y que sirvieron, exclusivamente, para engrandecer aún más el recuerdo de la película original. En ese sentido, no pasaba un minuto tras su final y ya estábamos arrepentidos de haber manchado nuestros recuerdos. No tienen perdón.