Cinco miradas completamente distintas enfocadas al arte de contar una historia desde el atrevimiento y el clasicismo, esa combinación explosiva. La categoría de mejor dirección en los Oscar siempre se reserva alguna sorpresa que, más allá de generar un inevitable debate respecto a la justicia o sacrilegio cometido, parece destinado a mostrar el mayor abanico posible de personalidades cinematográficas. Ninguna dirección suele parecerse a la del nominado o nominada, al fin, de al lado, sino que supone una reivindicación de lo distinto, el riesgo y el espectáculo.
En esta ocasión, esa diferencia de inquietudes artísticas y maneras de entender la dirección, brilla con especial intensidad gracias a los trabajos de Greta Gerwig, Guillermo del Toro, Christopher Nolan, Paul Thomas Anderson y Jordan Peele. Muchos ilustres se han quedado fuera, con Steven Spielberg a la cabeza, mientras que los aclamados Luca Guadagnino y Martin McDonagh han visto como les adelantaban en la última curva de la carrera. En cualquier caso, imposible encontrar demasiados defectos a un quinteto final lleno de talento.

A continuación, analizamos las posibilidades de victoria con las que cuentan estos cinco nombres que, a su forma y modo, ya han conquistado Hollywood en los últimos meses. Sus direcciones son, por encima de todo, apasionadas y, además, muestran una entrega y una devoción casi religiosa por su trabajo. Cinco forma de ver la vida. De ver las historias. De ver el cine.