Cada etapa histórica de Disney cuenta, al menos, con un par de obras maestras en su haber. Clásicos que se ganaron esa condición a lo grande, enamorando profundamente a millones de personas que entregaron encantadas su corazón a cuentos de imborrable encanto, embriagadora emoción y personajes inolvidables. Y la edad de plata del estudio, por supuesto, no fue una excepción.
Un total de ocho películas estrenadas a lo largo de las décadas de los cincuenta y los sesenta y entre las que encontramos algunos de los trabajos más queridos, exitosos y aclamados de Disney. Princesas que continúan siendo iconos del estudio, aventuras repletas de canciones imborrables y joyas infravaloradas que merecerían un mayor reconocimiento. Hay de todo y para todos.

Y lo cierto es que, una vez revisadas todas y cada una de ellas, resulta imposible encontrar un fallo en este conjunto de películas inspiradísimas, perfectas a nivel técnico, hablamos de auténticas delicias animas, y cautivadoras en su alma de radiantes cuentos. Inoxidables. Maravillosas. Imprescindibles. Una edad de plata con corazón de oro.