Cuando el bochorno estival asola las calles de nuestro país uno de los mejores refugios es la sala de cine. El alivio del aire acondicionado y los efectos especiales más espectaculares van de la mano en la época del año reservada a los grandes estrenos comerciales. Las distribuidoras compiten por hacerse con las mejores fechas, lo cual nos proporcionará entretenimiento a tutiplén durante estos próximos cuatro meses.

Si el Festival de Cannes recoge los filmes de autor más prometedores del año a mediados de mayo, inmediatamente después los grandes estudios comienzan a exhibir sus apuestas más ambiciosas. Algunas de las franquicias más populares del último siglo regresan a la gran pantalla, al igual que otras sagas neonatas tratarán de emerger entre tanta competencia. También podremos descubrir títulos originales y propuestas más pequeñas, que lucharán por encontrar su propio público.
El verano cinematográfico se adelanta al solsticio del 21 de junio y antes de esa fecha ya habrán llegado a los cines algunas de las producciones más costosas del año, que tendrán que justificar sus estratosféricos presupuestos con recaudaciones proporcionales. De todos los títulos que aterrizarán en las salas españolas a lo largo del verano nos hemos quedado con los veinte que tienen mayor potencial para calar en el público: