La ceremonia anual de los Goya ha celebrado este 3 de febrero su edición número 32, donde los mejores actores, actrices, directores y demás reconocidos miembros de la industria han sido premiados con un galardón por su trabajo a lo largo del laño. Presentada este año por Joaquín Reyes y Ernesto Sevilla (Dani Rovira ha decidido cederle el honor a sus compañeros) la gala se presentaba desde el primer segundo como una petición para que las mujeres de la industria tengan un mayor reconocimiento. Y es que, con el paso del tiempo va mostrándose más evidente cómo el cine se ha ido plagando de personajes femeninos atormentados, víctimas, sumisas o manipuladoras y perversas, quedando cada vez más claro la necesidad de un cambio.
Por ello, la Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales (CIMA) repartió a todos los asistentes abanicos rojos con el lema #MÁSMUJERES que muchas actrices e incluso políticos lucieron durante la alfombra roja en apoyo a una mayor visibilidad de la mujer no sólo en la industria sino en toda la sociedad. Abanico que los asistentes no dudaron en agitar en alto durante la parte del discurso de los vicepresidentes de la Academia dedicado a la igualdad en la industria.

Ernesto Sevilla se encargaba de la tarea más complicada: iniciar la gala y romper el hielo. El humorista inició su discurso/monólogo bromeando (muy acertadamente) sobre por qué pidiendo una mayor representación para las mujeres le daban el papel de conductores no sólo a uno, sino a dos hombres. Joaquín Reyes, por su parte, pareció tocar un tema delicado bromeando con Leticia Dolera, que etiquetó la gala de "un campo de nabos muy feminista" cuando el humorista trataba de bromear sobre el "mansplaining". Además, la actriz no dudó en citar un poema de Lorca durante la entrega del premio en el que aludía una vez más a la igualdad: "por favor, más mujeres haciendo cine".
Santiago Segura se encargó de dar el premio al Mejor Actor de Reparto, momento que aprovechó para intentar integrarse en la reivindicación con una más bien demasiado breve y algo forzada reflexión sobre la desigualdad salarial entre actores y actrices.
Por otro lado, Pepa Charro empleó su tiempo en el escenario para citar los datos que muestran las injusticias de la industria, señalando la inexistencia de mujeres en las listas de nominados en las categorías de dirección de fotografía, efectos especiales, animación...
Isabel Coixet, Nathalie Poza, Carla Simón, Adelfa Calvo, Bruna Cusí...Son algunas de las mujeres que han conseguido hacerse con una estatuilla este año y, esperamos que a lo largo del tiempo esta gala haya servido y no se quede en palabras.

Diferencias evidentes
De las cinco películas que optaban a hacerse con el premio a mejor película tres de ellas están protagonizadas por mujeres ('Verano 1993', 'Verónica' y 'La librería') y sólo dos dirigidas por mujeres ('La librería' y 'Verano 1993' ) Este año 30 de las nominaciones eran para mujeres de la industria mientras que 83 eran para hombres. En total, las mujeres sólo han sumado un 26,8% de las nominaciones. De 25 producciones más caras ninguna está dirigida por una mujer. Por ello, los vicepresidentes de la Academia Mario Barroso y Nora Navas dedicaron una parte de su discurso hacia la paridad, la igualdad, solidaridad, recalcando la necesidad de la integración de las mujeres no sólo como actrices o directoras, sino como guionistas, compositoras, finalizando su discurso con unas emotivas palabras: "nadie tiene que sentirse incómodo porque esto ocurra, porque sólo derrotando la superioridad de género derrotaremos al monstruo de la violencia contra las mujeres".