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SESIÓN GOLFA

Daniel Guzmán: "Le dije tres veces que no a 'Aquí no hay quien viva'. Después leí el primer capítulo y aluciné"

Tras 'A cambio de nada', Daniel Guzmán regresa a la dirección con 'Canallas' y ha venido a presentarnos su película y repasar su carrera a nuestra Sesión Golfa.

Por Luisa Nicolás 1 de Abril 2022 | 18:10

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Este 1 de abril llega a los cines 'Canallas', segundo largometraje en la dirección de Daniel Guzmán, que además la escribe y protagoniza. Para hablarnos de sus procesos creativos, de su faceta como actor (por supuesto que le reconocéis de 'Aquí no hay quien viva') y del descubrimiento de Miguel Herrán en 'A cambio de nada', Guzman ha venido a nuestro podcast Sesión Golfa.

Guzmán nació en la capital en 1972 y se crió en el madrileño barrio de Aluche, escenario de sus dos películas: "Tanto en comedia como en el drama se lleva unos años huyendo de lo social, y lo social no tiene que ir reñido con el sentido del humor, la alegría. En los barrios es donde más te ríes. [...] Parece que lo social es lo dramático, lo triste, lo oscuro, y lo social es maravilloso, tiene color, tienen canallismo del bueno". Nos cuenta que su creatividad viene de cuando era pequeño, que pasaba mucho tiempo solo y el ser hijo único su imaginación se fue desarrollando dentro de casa: "Siempre tenía una historia que me inventaba, creo que eso tiene bastante que ver, aparte de que yo tenga un poco más de fantasía, desarrollé la creatividad estando solo e inventando historias". De todos modos antes de pasarse al cine, Guzman empezó canalizando todo eso que quería expresar y transmitir a través de los graffitis, que comenzó a pintar a los 14 años: "No podía gestionar bien la separación de mis padres porque no lo entendía, en esa época no había separaciones, yo era el bicho raro del barrio". [...] Fue una de las épocas más bonitas de mi vida, cuando pintaba". Firmaba como Tifón y usaba su arte para hacer crítica social.

Trabajando de mensajero, camarero o en la construcción y con la ayuda de sus padres se pagó las clases de interpretación con William Layton, maestro de actores, y considera que toda esta experiencia es la fuente y lo que le ha dado la capacidad de contar ahora sus propias historias. Eso sí, antes de dirigir, Guzman entró a la industria a través de la televisión y tuvo mucho éxito en series como 'Hermanos de leche', 'Menudo es mi padre', 'Policías, en el corazón de la calle' o 'London Street'. Después llegó 'Aquí no hay quien viva'.

Durante todo el tiempo que estuvo en la comedia de Alberto Caballero, Guzman sentía la inquietud de escribir y dirigir y dejó la serie cuando el proceso de trabajo cambió por las exigencias en aumento de Antena 3: "Al principio no iba a hacer la serie y mi representante de aquel entonces me insistió muchísimo, de hecho fui a la primera lectura para disculparme y decirles que no podía hacerla porque tenía que dirigir mi primera peli. Cuando me ofrecen el papel, antes de leerlo, digo hasta tres veces que no puedo, que necesito hacer mi película. Entonces lo leí y aluciné con lo bueno que era". Aun así dijo que no y que no y que no, pero fue a la lectura, una mesa italiana en las oficinas, y cuando se fue a casa comenzaron las dudas. Tras el éxito de la serie en televisión, los tiempos de rodaje se volvieron trepidantes y les daban los guiones solo una semana antes: "No te daba tiempo a trabajarlo bien. Nos llegaron a dar secuencias en el mismo momento, antes de grabarlas, el proceso de trabajo se fue descuidando".

'Canallas'

Un perfeccionista hasta el límite

Cuando dejó de disfrutar y el ritmo era insufrible se fue de Desengaño 21, aunque como él mismo reconoce en todas las series le pasa algo parecido: "Yo solo hacía como 3 temporadas porque en seguida cuando consigo un resultado, si veo que me voy a acomodar, me agobio y me tengo que ir a otra cosa. Me fui de 'Aquí no hay quien viva' para hacer teatro y de 'La familia Mata' para hacer 'A cambio de nada' y estuve 10 años intentando levantarla". Una década entera, que se dice pronto, pero todo tiene que ver con el perfeccionismo que se exige a sí mismo:"Tengo un problemón con eso, me va a acompañar toda la vida, me persigue. Soy un pesado, por eso 'A cambio de nada' me llevó 10 años y 'Canallas' 7. El perfeccionismo es fascismo, en el arte y en la política hay muchos puntos de vista"

Su abuela, dice Guzman, marcó su personalidad, y por eso en sus dos películas habla de "esa gente mayor que está en nuestras vida y son referentes. También de cómo está la vida, que el mercado laboral a partir de los 50 años considera que ya no tienes nada que hacer. Yo en todos mis equipos tengo un 30 o 40% de personas a partir de 60 y 70 años porque creo que te dan una forma de trabajar que mejoran los rodajes". A Herrán lo encontró a la salida del teatro, buscando precisamente un actor no profesional por la verdad que aportan a los proyectos: "Quería que los protagonistas de 'A cambio de nada' fueran gente de la calle, que tuvieran algo de verdad, de ingenuidad y de nobleza". Tras años buscando y buscando y a solo un par de meses de empezar a rodar, se encontró a Herrán con dos amigos: "Vi algo de tristeza y dolor en su mirada que era muy especial". Eso sí, le costó convencerle para que aceptara y lo vampirizó durante meses: "Le quité la personalidad y le insuflé otra. le transformé".

Sobre 'Canallas', el proyecto que ahora promociona, nos dice que es "muy loca, muy disparatada, que bebe de una estructura narrativa convencional, pero las situaciones son muy punkies, y los personajes, de lo auténticos y diferentes que son, cada vez los veo más universales". La película está producida por Movistar Plus+, que apostó por ella precisamente por ser algo diferente: "Fíjate que ahora mismo, en todas las plataformas, como que todas las películas son un poco correctas, no iguales, pero más o menos sabes lo que va a pasar y eso hace que tenga mucho catalogo, pero que tardes menos en ir al cine que en elegir una de ellas".

'Canallas' se estrena en cines el 1 de abril.

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