Tan conocido es el gusto de las grandes productoras por las secuelas (con la mirada puesta en su evidente gancho comercial) como la habitual decepción que provocan en los cinéfilos, sobre todo cuando se trata de continuaciones de películas muy redondas. No obstante, existen no pocos ejemplos de secuelas cinematográficas que han igualado o incluso mejorado los méritos del film original. Incluso tenemos caso del más difícil todavía: terceras partes que no acabaron cargándose su legado.

En esta ocasión queremos centrarnos en esas terceras entregas, en concreto en aquellas que nos han sorprendido por su capacidad de estar a la altura de los films originales o que incluso han logrado destilar las mejores esencias de los anteriores episodios de sus sagas para componer obras más completas y relevantes. Son, como decimos, casos excepcionales pero que pueden encontrarse (no sin cierto esfuerzo) en el cine moderno.
Os dejamos con nuestra particular selección de terceras partes que igualaron o superaron los méritos del capítulo original de la saga a la que pertenecen: