Bienvenido Conéctate para puntuar películas, escribir críticas y mucho más

¡Puedes utilizar tu nombre de usuario y contraseña existente de FormulaTV!

9

El riesgo recompensa

27 dic 2017

'Star Wars: Los últimos Jedi' ya es oficialmente una de las películas más divisivas de la historia. Como parece que hay que posicionarse a favor o en contra, yo me declaro oficial y absolutamente a favor de este Episodio VIII, uno de los blockbusters más épicos y sobrecogedores que he visto en mi vida.

Yo no soy de los que criticaron 'El despertar de la Fuerza' por ser un refrito de la primera película, pero sí es verdad que Lucasfilm, Disney y J.J. Abrams jugaron a lo seguro, aprovechando (¿o abusando de?) la nostalgia para encandilarnos. Conmigo funcionó, pero una segunda vez en tan poco tiempo repitiendo trucos y esquema me habría parecido demasiado. Por eso estoy encantado con la dirección tan sorprendente hacia la que ha llevado la saga Rian Johnson.

El director y guionista ha construido una película ambiciosa, arriesgada, que sin dejar de ser 'Star Wars' en ningún momento, se sale del molde y subvierte las expectativas en todo momento. Un zasca a los que creían saber exactamente hacia dónde se dirigía la historia (prácticamente todos nosotros), que dinamita el pasado poniendo el ojo en el futuro de una saga que necesitaba transformarse.

El cambio es necesario para seguir adelante, y 'Los últimos Jedi' propone exactamente eso: evolución, un paso adelante (o cinco) y relevo generacional. Porque los que son fans de la saga desde hace 30 o 40 años ya no están solos. 'Star Wars' no solo se debe a sus fanáticos de siempre, sino también (y quizá sobre todo) a las nuevas generaciones, a los niños y niñas que van a crecer con esta trilogía, y tomando como ejemplo a los nuevos héroes de la saga, Rey, Poe, Finn o Rose, un plantel de personajes diverso que ofrece una versión de la galaxia 'Star Wars' más multicultural, inclusiva y empoderadora para las mujeres.

Pero esto no es lo que hace de 'Los últimos Jedi' una buena película. Su carácter progresivo es la señal de que en algunas cosas el mundo está cambiando para bien (solo nos falta representación LGBT+, ¡venga Lucasfilm!), y la oposición intolerante con la que se ha encontrado, la prueba de que hacía falta hacerlo así; pero lo que convierte a la película en una experiencia cinematográfica memorable es su combinación de acción, épica, humor, emoción y desarrollo psicológico de personajes. Pocas superproducciones de este calibre son capaces de despertar tantos sentimientos, a favor y en contra, y eso es precisamente porque se han atrevido a saltarse las normas pensando en el futuro de los personajes y la saga, y no en si los mil y un giros sorpresa enfadarían a los fans de toda la vida.

'Los últimos Jedi' es un espectáculo sin igual, una película agotadora, tanto por sus escenas de acción y vueltas de tuerca, como por el tumulto emocional y la inquietante oscuridad que la recorre de principio a fin. Acompañar a Leia (imposible no llorar viendo a nuestra Carrie Fisher), Luke, Rey, Poe o la vicealmirante Holdo (uno de los personajes revelación del film) en su lucha contra el sistema que los oprime y tratando de hallar su identidad en el nuevo universo que se abre ante sus ojos es la mejor manera de saludar al futuro. Nos haya apasionado o nos haya enfurecido, todos nos acordaremos siempre de lo que 'Los últimos Jedi' provocó en nosotros, y en el mundo entero.

0
12
Valorar esta crítica
'Star Wars: Los últimos Jedi' se salta las normas a base de emoción y escenas inolvidables
Crítica Ecartelera
8,0