Son las grandes productoras las que se preocupan por desvelar sus calendarios de estrenos a cuatro o cinco años vista, imponiendo así al espectador cuáles son los títulos más esperados (campañas de marketing mediante) y aquellos con carácter de blockbuster, que llegarán dispuestos a conseguir su parte del pastel en cuanto a la recaudación en taquilla anual se refiere. Por otro lado, y de forma casi opuesta en la industria, el gran grueso de films que se estrenan a lo largo de cada año no tienen nada que ver con el cine mainstream que ocupa las listas de "las películas más esperadas", en las cuales siempre aparecen los mismos títulos, todos ellos bajo el patrón de cine comercial del que triunfa multisalas.
Es a partir del inicio de la temporada de festivales, con Sundance, cuando muchas de las sorpresas cinematográficas de cada temporada empiezan a florecer. Tras el certamen de Austin, el Festival Internacional de Cine de Rotterdam y la Berlinale son los siguientes en convertirse en la ventana para un tipo de cine un tanto alejado del circuito comercial, pero que casi siempre acaba mostrando parte de las películas mejor consideradas por la crítica y, cada vez más, por el público.

Para todos los gustos
Pero no solo del citado circuito de festivales provienen algunas de las películas a las que hay que seguir la pista este 2017, pues muchas de ellas ya han hecho el pertinente recorrido festivalero, o incluso únicamente han sido anunciadas y estamos a la espera de recibir noticias acerca de la fecha exacta en la que nos llegarán.
Títulos de la corriente de autor más dura, ejemplos de cine puramente arty, ciencia-ficción con directores ya consagrados en el género como baza a favor, el regreso de nombres de los que levantan odios y pasiones a partes iguales, o películas de aventuras bautizadas como clásicos instantáneos. Dramas y comedias indies. Thrillers y críticas sociales de rabiosa actualidad. Todos ellos tienen cabida en la otra lista de títulos que seguro no dejarán indiferente a nadie y que, cayendo en una predicción casi esotérica, gustarán tanto (o más) como el blockbuster con superhéroes de turno.