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CRÍTICA

'Benedetta': Interior de un convento

Crítica de 'Benedetta', dirigida y escrita por Paul Verhoeven. Protagonizada por Virginie Efira, basada en la vida de la religiosa Benedetta Carlini. Selección Oficial del Festival de Cannes 2021.

Por Miguel Ángel Pizarro Más 1 de Octubre 2021 | 16:50
Colaborador de eCartelera. Apasionado del cine y la cultura en general. Cine europeo y de animación, mi especialidad.

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En su libro 'Máximas, el autor francés François de La Rochefoucauld escribió: "El placer del amor es amar; gozamos mucho más con la pasión que sentimos que con la que inspiramos". Tras regresar por todo lo alto con la controvertida 'Elle', el neerlandés Paul Verhoeven continúa su idilio con la industria cinematográfica francesa con 'Benedetta', largometraje inspirado en la vida de la religiosa italiana Benedetta Carlini, protagonizado por Virginie Efira y que llega a salas españolas tras su paso por la Selección Oficial del Festival de Cannes y después de haber escandalizado a la Iglesia Católica y de ser prohibida en Rusia, donde ha sido tachada de "blasfema".

Benedetta

Basado en la biografía de Judith C. Brown sobre la monja mística del siglo XVII, 'Immodest Acts: The Life of a Lesbian Nun in Renaissance Italy', Verhoeven, el cual firma también el guion junto con David Birke, configura un largometraje concebido para ser una oda al pleno éxtasis, emparentando el placer ascético de la religión con el sexual, como si de un juego de espejos se tratase. Aunque de la mente de Verhoeven podía haber salido un relato tan delirante como provocador, pareciera como si la propia vida real buscase ser más lasciva y carnal que el artífice de 'Instinto básico' y 'Showgirls'.

Y así, pareciera que Carlini, cuya vida estaba bien oculta en los libros de historia, renaciera cual seguidora de Jesucristo de la mano de Verhoeven, el cual parece homenajear al cine de Tinto Brass o Walerian Borowczyk. Es más, el cineasta neerlandés lo homenajea con secuencias que evocan a la obscena 'Interior de un convento'.

Benedetta

No obstante, Verhoeven opta por un relato muy sexual -cierto- pero enfocado plenamente en su protagonista, la cual parece heredera de la Teresa filosófica de 'Cuentos inmorales', especialmente al relacionar el éxtasis religioso con el orgasmo de la masturbación. Hubiera sido interesante ver a esta abadesa parlamentar con los aristócratas rusos de 'Malmkrog', la obra magna de Crisi Puiu que coincide en fecha de estreno con 'Benedetta', especialmente sobre su opinión del Anticristo.

Verhoeven en estado puro

Sin embargo, cierto es que Verhoeven convierte este erotismo en algo puramente femenino. Carlini, al ser lesbiana, lleva sus placeres a la intimidad con otra mujer, lo que evita que la mirada masculina esté presente. Es más, en esta espiral de placeres, las mujeres toman el control de su propio cuerpo y placer.

Benedetta

El que la trama solo narre las alucinaciones de Carlini y su relación prohibida con la hermana Bartolomea es tema baladí; pues esta sirve de pretexto para crear una sátira sobre la doble moral y el libertinaje de la Iglesia Católica en pleno siglo XVII durante la Contrarreforma -respuesta de la Reforma de Lutero, la cual surgió fruto de la corrupción de la Santa Sede-. Por otro lado, es también una obra tremendamente bufa, en la que fe, religión e intrigas políticas se dan de la mano.

Por otro lado, lo que eleva a 'Benedetta' a meditaciones místicas es la interpretación de Virginie Efira. La actriz belga derrocha delirio en un personaje extremo y sumamente egoísta. Efira plasma a la perfección cómo los problemas mentales de Carlini eran interpretados como éxtasis religioso y erótico, lo que la encumbró casi a ser santa y que fue también su perdición. Además, Efira viene muy bien acompañada por Daphné Patakia, convertida en una hipnótica sirena tenebrosa, y Charlotte Rampling, en un papel pensado inicialmente para Isabelle Huppert y que defiende con la naturalidad propia que le caracteriza siempre.

Benedetta

Y en esa propuesta tan sardónica, Verhoeven deja claro que no se le debe tomar en serio. 'Benedetta' está muy alejada del ambiente burgués y gélido del thriller 'Elle', el cual emanaba encanto francés. Es más, prueba de ello es su diseño de producción -de estilo austero y alejado tanto de la pomposidad de las ambiciones producciones de época como de otras de estilo más feísta- o el que se mueva entre el suspense erótico, la comedia histórica, incluso con el gore. Partiendo de esa base, se está ante Verhoeven en estado puro, un nuevo atrevimiento que demuestra que el cineasta sigue llevando por bandera una libertad cinematográfica cada vez más difícil de ver.

Nota: 8

Lo mejor: La consagración definitiva de Virginie Efira como actriz de cine de autor, la cual lleva una racha magnífica tras 'Adiós, idiotas' y 'Madeleine Collins'.

Lo peor: Falta ahondar más en el romance lésbico, se echa en falta también una mirada más tragicómica. La biografía de Carlini daba para un enfoque más personal inclusive.