MÁSCARAS MALDITAS

Cómo 'Halloween III: El día de la bruja' intentó iniciar una nueva franquicia de terror y otras curiosidades

Recordamos 'Halloween III: El día de la bruja', la única (y genuina) vez en la que Michael Myers no fue el villano de la saga.

Por Javier Parra González 22 de Octubre 2019 | 08:10

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Cuando hacemos mención a la saga cinematográfica de 'Halloween', lo primero que nos viene a la mente son dos cosas: Michael Myers y la consagración como estrella del terror que supuso para Jamie Lee Curtis, quien se ha enfrentado a su psicótico hermano (o no hermano, según la última revisión de la línea argumental de la franquicia) en un total de cinco entregas.

Creada por John Carpenter y Debra Hill, en 1978 el éxito de 'La noche de Halloween' propició una secuela, 'Halloween II', la cual derivaría en la más que obvia necesidad por parte de los productores de que tenían que hacer una tercera parte para seguir cosechando éxitos en taquilla. Para sorpresa de todos, 'Halloween III: El día de la bruja' sería una historia desvinculada totalmente de lo que habíamos visto hasta ahora, y la cual nos presentó una historia de horror con mad doctors, maldiciones druidas, robots y máscaras malditas que no acabó de sentar del todo bien a una audiencia que esperaba reencontrarse de nuevo con Myers. A continuación, repasamos algunos detalles de aquel denostado título reconvertido en película de culto.

El dia de la bruja

Del vapuleo al culto

Su trama nos presentaba a Donald Cronchan (Dan O'Herlihy), el propietario de una tienda de juguetes y disfraces, quien está dispuesto a sembrar el terror durante la festividad de Halloween, pues ha conseguido maldecir sus máscaras, las cuales convertirán a los niños que se las pongan, en una suerte de autómatas diabólicos que responden a un mal de características casi primigenias, y que está relacionado con mitos druidas y las ansias de megalomanía por parte del villano.

Con un presupuesto de 2,5 millones de dólares, y pese a que no fuese bien recibida por la crítica ni por la gran mayoría de público, la película acabaría consiguiendo en taquilla la nada desdeñable cifra de 14,4 millones. Sin embargo, la recepción negativa de esta fue lo que hizo que los productores se olvidasen de la idea de Carpenter de instaurar una franquicia antológica, haciendo volver en 1988 a Myers en 'Halloween 4: El regreso de Michael Myers'. Por aquel entonces, y gracias al boca-oreja y su revisión y constante reivindicación, el mercado doméstico ya había convertido a 'Halloween III: El día de la bruja' en la película de terror de culto que es a día de hoy, idónea tanto para una maratón de Halloween como para (re)descubrir que en los ochenta llegaron muchos títulos de género que se atrevían a separarse del canon que marcó una época dominada por el slasher y los monstruos clásicos de siempre.

Curiosidades de 'Halloween III: El día de la bruja'