A priori, el planazo definitivo. Una bonita comedia romántica en familia protagonizada por un niño y una niña que aprenden a querer por primera vez desde la ingenuidad, la inocencia y la ilusión más contagiosa. Todo apunta a relato repleto de momentos simpáticos y llenos de amor y sentido del humor. Y así se presenta y desarrolla 'Mi chica'... hasta que todo se convierte en un auténtico drama marcado por uno de los giros finales más atrevidos del género.

No hay medias tintas, no hay tiempo de reacción, de repente, el silencio y las lágrimas imposibles de contener. Aquel estupendo plano final cierra una historia que va mucho más allá de sus, a priori, posibilidades y exigencias más básicas. Los espectadores y espectadoras salimos ganando. Y llorando.
A continuación, repasamos diez curiosidades de una película que, quizá gracias a su tremendo impacto emocional en toda una generación, continúa siendo celebrada con una sorprendente unanimidad entre el público. Una propuesta valiente, cálida, divertida y repleta de ternura con la que seguir disfrutando (y sufriendo) desde la encantadora sencillez.