Pese a no contar con la revolución social que rodeó cada uno de los pasos que daba su exitosa predecesora, 'Star Wars: Episodio VII - El despertar de la fuerza', 'Rogue One: Una historia de Star Wars' consiguió superar incluso las expectativas más optimistas a nivel especialmente artístico. Y es que todo funcionaba de manera brillante en este impresionante viaje al universo galáctico, desde sus personajes principales hasta los secundarios, pasando por sus golpes de humor y su apabullante acción, sin olvidar la épica y el dramatismo marca de la casa.

Puede que exija algo más de paciencia para el espectador que esté deseando entrar de lleno desde el primer segundo, pero debemos disfrutar 'Rogue One: Una historia de Star Wars' como lo que realmente es: una sobresaliente demostración de las posibilidades que tiene una saga que encuentra aquí a una de sus mejores entregas hasta la fecha. Y con amplia diferencia del resto de sus más contemporáneas rivales.
Por eso, y aunque existe un inevitable grupo de detractores que se hacen notar cada vez que sale a discusión su valía, resulta siempre un placer regresar a un blockbuster tan ejemplar, disfrutable, vertiginoso y trepidante. Una pieza fundamental de la saga galáctica que, visto todo lo que vino después, sigue resultando la última gran película estrenada bajo el paraguas de 'Star Wars'.