å

SOMOS GRUPIS

Hazte fan de estos 10 grupos musicales ficticios que nos conquistaron

¡Subid el volúmen! Recomendamos 10 grupos musicales de ficción que nos conquistaron por completo

Por Alberto Frutos Díaz Más 26 de Septiembre 2016 | 14:50
Redactor especializado en cine y música. Ver, leer, escuchar y escribir.

Comparte:

Ver comentarios (1)

La ficción nos ha regalado tantas cosas que se ha ganado todo el derecho del mundo a ser el escondite y refugio favorito de millones de personas alrededor del mundo. La música, por su parte, es otro de esos lugares en los que, cuando la tormenta aprieta ahí afuera, siempre nos ofrece un colchón cómodo, una buena estufa y un té caliente para que se nos pase el frío y nos sequemos del todo. Y si combinamos ambas cosas, lo que tenemos es un género en sí mismo, tan resplandeciente como la mejor melodía, tan emocionante como la mejor película, tan gratificante como cualquier concierto. Son muchos los grupos musicales surgidos bajo el abrigo de la ficción, existiendo solamente en obras cinematográficas que fueron más allá del clásico biopic sobre estrellas que todos conocemos, para aportar algo diferente, adaptando un universo real y tangible a una historia surgida de la imaginación.

'Escuela de rock'

No siempre sale bien, pero cuando funciona y todos los elementos se fusionan de la manera correcta, la sensación de placer se multiplica por dos. Tenemos una nueva película que nos ha alegrado el día, y además, hemos ganado un nuevo conjunto de canciones que sumar a nuestro repertorio de estribillos inolvidables. No importa la época, el género, el lugar o los orígenes de estas diez bandas que vamos a analizar a continuación, todas ellas coinciden en su capacidad para provocar que salgamos de la sala tarareando, sintiendo que hemos asistido a uno de esos conciertos inolvidables que te dejan flotando. Es un poder intransferible y afortunado que sirve para reconquistar en cada nota al espectador.

Música y cine. Cine y música. Bandas y artistas que nacieron en la mente de un guionista y que encontraron en el largometraje la mejor plataforma de difusión posible. En algunos casos, su vida fue mucho más allá de la gran pantalla y aquellos hits volaron mucho más alto de lo esperado. No lo dudes, te invitamos a que te hagas fan, al igual que nosotros, de estas diez bandas que, desde la ficción, pegaron sus chicles melódicos en nuestra cabeza. Y ahí siguen.

10 grupos ficticios que amamos

Blues Brothers

Blues Brothers

Nos hicimos fans en: 'Granujas a todo ritmo'

La clase. La elegancia. El carisma. El soul. Los Blues Brothers. Todo nació en ese Olimpo de la comedia llamado 'Saturday Night Live', con John Belushi (Jake Blues) y Dan Aykroyd (Elwood J. Blues) al frente de un autodeclarado ''homenaje a la música negra estadounidense'', en palabras del propio Aykroyd. Y por supuesto que se trataba de una carta de amor rendida, apasionada y necesaria a un catálogo musical de primerísimo nivel que contó con la complicidad de algunas de sus figuras esenciales y que, en su primera aparición, dejaba marcada su impronta de acierto total a través de la contención. Desde aquel primer momento, los Blues Brothers explotaban con una química total entre ellos, un respeto impecable a las canciones que interpretaban y una vis cómica a prueba de balas.

El mejor ejemplo de todo ello lo seguimos encontrando en 'Granujas a todo ritmo', una de las comedias más redondas de los años 80, un auténtico festín en el que los gags inolvidables, con la persecución final a la cabeza, se daban la mano con números musicales memorables protagonizados por, por ejemplo, gigantes de la talla de Ray Charles o Aretha Franklin. Su secuela, en la que ya no pudo estar presente Belushi, se quedaba a medias, pero aún mantenía gran parte de la esencia que hace de los Blues Brothers, con toda probabilidad, La Banda Ficticia Definitiva.

Granujas a todo ritmo en eCartelera

The Soggy Bottom Boys

The Soggy Bottom Boys

Nos hicimos fans en: 'O Brother!'

Los hermanos Coen y la música, una relación de amor total que se ha visto reflejada en una obra maestra ('A propósito de Llewyn Davis') y una de esas comedias que, de tanto volar libres y sin ataduras, terminan ganándose nuestro corazón. 'Oh Bother!' nunca aparece en la lista de los mejores trabajos de estos genios infiltrados en Hollywood, pero sigue resplandeciendo en ese privilegiado lugar que roza con la punta de los dedos el culto. La clave, insisto, está en la libertad absoluta que desprende una película cien por cien "coeniana", capaz de bordar la poesía con el absurdo con sorprendente facilidad y comandada por un estupendo George Clooney. Su interpretación de Everest Ulyssess McGill, un delincuente condenado a trabajos forzados en el estado de Mississippi que planea un plan de fuga imposible con dos compañeros, impecables John Turturro y Tim Blake Nelson, junto a quienes termina grabando un disco de éxito que, claro, complica toda la trama, sigue siendo uno de los puntos altos de su carrera. Con diferencia.

El tema en cuestión, 'Man of Constant Sorrow', es una joya absoluta que define a la perfección la música americana tradicional y que cuenta con numerosas versiones, entre las que destaca con especial intensidad la firmada por Bob Dylan (en pie). En cualquier caso, poco tiene que envidiarle la fantástica revisión a la que es sometida por los Soggy Bottom Boys y que, además, servía como núcleo central de una banda sonora que alcanzó una más que notable popularidad y un Grammy en 2002 a la Mejor Colaboración Country. No es mala recompensa para estos tres fugitivos tan desastrosos.

O Brother! en eCartelera

Drive Shaft

Drive Shaft

Nos hicimos fans en: 'Perdidos'

La televisión también nos ha ofrecido un montón de propuestas para enamorarnos perdidamente de grupos que solamente existen en la ficción. Incluso en una serie tan llena de tramas, misterios, secretos e interrogantes imposibles, es decir, 'Perdidos', había un pequeño apartado en este sentido. Se trataba de Drive Shaft, banda liderada por los hermanos Pace, Charlie en el bajo y voz y Liam, su hermano mayor, en voz y guitarra. Su gran éxito, '(You all) Everybody', era puro britpop de estribillo infalible y melodía pegajosa.

Dominic Monaghan, en el único papel con el que puede desafiar en popularidad a Merry, su encantador hobbit de la trilogía de 'El señor de los anillos', conseguía otorgar frescura a un personaje que recogía todos los tópicos del músico drogadicto y traumatizado, convirtiéndole definitivamente en un icono televisivo gracias a ESA escena en la que podíamos leer en su mano un inolvidable 'Not Penny's Boat'. Pelos de punta. Sí, puede que su banda nunca tuviera una gran repercusión popular, pero todos pagaríamos por un disco de Charlie Pace. Porque, desde aquel instante mágico de los muchos que tenía la serie, todos caímos rendidos ante él. Hasta le perdonamos ese número musical terrible en el último capítulo.

Stillwater

Stillwater

Nos hicimos fans en: 'Casi famosos'

Cameron Crowe decidió dar rienda suelta a la nostalgia en 'Casi famosos', película que se servía de su propia experiencia personal para contar con simpatía y naturalidad las vivencias de un adolescente aspirante a periodista que es contratado por la revista Rolling Stone para cubrir la gira de Stillwater. Cuidado, no hablamos de la banda real que en la década de los setenta consiguió un estimable éxito gracias a su estupenda canción 'Mind Bender', sino del grupo ficticio que Crowe, petición mediante, decidió nombrar de la misma forma. En cualquier caso, las similitudes no quedan solamente ahí, ya que, al final, se trata de intentar describir la esencia de todos esos conjuntos musicales que, a través de la extravagancia y la psicodelia vital, estructuraban una personalidad, humana y creativa, fácilmente identificable.

Una década única, probablemente la mejor que jamás haya tenido el rock, en la que cada canción era toda una declaración de intenciones vitalista y energética, un chute de libertad basado en estribillos contundentes. Crowe, algo más domesticado de lo que la película hubiera necesitado, conoce el terreno que pisa y ofrece una visión personal y romántica de un alto número de personajes presentados y desarrollados con un cariño transparente. Si en algunos momentos dudas de si eres fan o no de Stillwater, simplemente recuerda la escena del autobús en la que, de manera espontánea, interpretan ese monumento a la melodía llamado 'Tiny Dancer', de Elton John. ¿Ves? Ya está claro.

Casi famosos en eCartelera

Figrin D'an y los Modal Nodes

Figrin D'an y los Modal Nodes

Nos hicimos fans en: 'Star Wars: Episodio IV - Una nueva esperanza'

Si has visto la película (y la has visto), no tenemos que explicarte por qué te tienes que hacer fan (porque ya lo sabes). Sencillamente, una de las ideas más geniales dentro de una trilogía repleta de hallazgos visuales y narrativos. Intentar explicar sus orígenes y demás nos llevaría a entrar en un terreno peligroso en el que palabras como Kloo horn, Bith, Federación Intergaláctica de Músicos (IFM) o Borde Exterior parecerían elementos serios. Y ni siquiera ellos estarían de acuerdo. Tienen estilo, clase, presencia y un tema central, marca John Williams, de los que necesitan escuchar tan solo una nota para identificarla y estar tarareando su melodía durante días. El poder magnético de los grandes. El nivel de Figrin D'an. No hay unos músicos mejores a lo largo y ancho de toda la galaxia. Ojalá aparezcan pronto en alguna de las cien secuelas que se están preparando, es más, ojalá tuvieran su propia película. Yo pagaría por ella. Y tú.

Star Wars: Episodio IV - Una nueva esperanza en eCartelera

Las Dreamettes

Las Dreamettes

Nos hicimos fans en: 'Dreamgirls'

Nominada a 8 Oscar, entre los que no se encontraba el de Mejor Película, 'Dreamgirls' narraba con elegancia y cierto talento el ascenso a la fama de un trío vocal femenino de R&B, las Dreamettes, formado por Deena Jones, fantástica Beyoncé Knowles, Effie White, excelente Jennifer Hudson y Lorrell Robinson, correcta Anika Noni Rose. Su carrera, empujada al estrellato tras participar en un concurso de talentos donde son descubiertas por el representante Curtis Taylor, Jr. (Jamie Foxx), que les ofrece trabajar junto a James Early (brillante Eddie Murphy), un cantante con gran popularidad en aquellos años, a finales de los años 60 y comienzos de los 70, terminará convertida en un cúmulo de problemas y conflictos internos. Menudo giro inesperado.

En cualquier caso, hablamos de una película que pese a caer en multitud de tópicos consigue dejar fluir todas sus influencias (evidentes), es decir, la imagen y estética de Las Supremes y la visión comercial de una compañía discográfica como la Motown, sin que molesten demasiado. Y, por encima de todo, cuenta con tres voces impecables capaces de hacer auténticas maravillas, protagonizando números musicales de un poder y una fuerza envidiables. Hudson, el auténtico descubrimiento de la película, consiguió un Oscar indiscutible gracias, precisamente, a su capacidad para transmitir todos los sentimientos de su personaje a través de las canciones. La clave real de que 'Dreamgirls' brille (muy) por encima de sus muchas imperfecciones, y que nos llevan inevitablemente a confesar nuestra devoción por las Dreamettes.

Dreamgirls en eCartelera

Escuela de rock

Escuela de rock

Nos hicimos fans en: 'Escuela de rock'

De acuerdo, hagamos una vez más el ejercicio mental de olvidar el doblaje que Dani Martín perpetró en 'Escuela de rock', haciendo parecer a Jack Black de TODO menos profesor apasionado por el rock clásico. ¿Ya? Vale, sé que no es sencillo, pero tampoco había maldad en el intento del exlíder de El canto del loco, ¿qué culpa tendrá el muchacho? Muy bien, si ya has conseguido pasar página, bienvenido a un entretenimiento más que notable para toda la familia. El detalle de estar dirigido por Richard Linklater que venía de rodar 'Walking Life', una de las películas más excéntricas de su carrera, debería ser suficiente para despertar el interés de cualquier espectador, pero es que, además, la propuesta funcionaba a la perfección dentro de sus limitaciones y objetivos, los cuales cumplía con envidiable solvencia. Black, que se lo pasa pipa interpretando a un guitarrista que decide ganarse la vida suplantando a un profesor sustituto en una escuela privada, consigue llevar el peso total del conjunto gracias a su entrega total, su pasión evidente por el argumento y su estupenda química con los chavales y chavalas que le acompañan.

Sirviéndose de la clásica excusa de un concurso musical, Linklater aporta emoción y talento tras las cámaras, transmitiendo un entrañable cariño hacia sus personajes. Por supuesto, el espectador que disfrute con la música rock, recibirá con importante alegría los múltiples guiños a bandas como Pink Floyd o AC/DC, redondeando la jugada con un tema central de melodía ganadora. No os dejéis engañar, si caéis en Escuela de rock, os sumaréis a su defensa incondicional. En versión original.

Escuela de rock en eCartelera

Sing Street

Sing Street

Nos haremos fans en: 'Sign Street'

No es cuestión de ser adivino ni jugar a descubrir las cartas del futuro antes de que se pongan sobre la mesa, pero uno puede poner tranquilamente la mano en el fuego a la hora de hablar de 'Sing Street'. La nueva película del director y guionista John Carney, responsable de la sobresaliente 'Once' y de la correcta 'Begin Again', nos lleva hasta el Dublín de los años 80 para contarnos la historia de Connor, un chico de 15 años que se sirve de la composición de canciones para su banda, Sing Street, y la creación de videoclips de marcada estética ochentera para escapar de una vida repleta de problemas. La música como vía de escape, sumergirte en el mundo de las hojas en blanco y los compases para evadirte del ruido externo, ponerte un disfraz, crear un personaje y enfrentarte a los gigantes que plantan cara.

¿Quién no ha necesitado muchas veces de la música para sobrevivir? Carney lo sabe y, gracias a una banda sonora ya disponible que supone la mejor colección de canciones originales para una película en mucho, mucho tiempo, narra una historia repleta de ternura y emoción, dando forma a su mejor película hasta la fecha. La banda Sing Street viene para quedarse y merece la pena prestarle atención, darle cariño y disfrutar con cada uno de sus infalibles estribillos. Una absoluta maravilla. Admiradores no, fanáticos.

Sing Street en eCartelera

The Wonders

The Wonders

Nos hicimos fans en: 'The Wonders'

El debut en la dirección de Tom Hanks es una delicia. Tal cual. Sí, está repleta de lugares comunes y estereotipos manidos que rodean todo el universo pop de la década de los sesenta, pero gracias a su irresistible banda sonora, su desparpajo visual, su ritmo endiablado y su reparto, la experiencia es más que gratificante. Centrándose en la clásica historia de una de esas bandas conocidas como "one-hit wonder", es decir, elevada al estrellato gracias a un single de éxito para, posteriormente, desaparecer, 'The Wonders' es un maravilloso homenaje, libre de pretensiones y ambiciones artísticas fuera de lugar, a una década inolvidable, formada por diez años de melodías preciosas y estribillos irrefutables.

En el caso que nos ocupa, la canción 'That Thing You Do' consigue ejemplificarlo a la perfección. Un tema central que es puro pop en vena, contagioso, brillante, cautivador. Y no es ninguna tontería, porque si hubiera fallado la canción que da sentido a la película, el conjunto se hubiera venido abajo por completo. Afortunadamente, Hanks acertó a lo grande y puso la guinda perfecta a una primera entrega como director que, por desgracia, no ha tenido continuaciones a la altura. Pero no importa, porque nuestras camisetas de The Wonders siempre permanecerán de moda. Mucho más allá de su single de éxito.

The Wonders en eCartelera

Spinal Tap

Spinal Tap

Nos hicimos fans en: 'This is Spinal Tap'

Pero fans, FANS. 'This is Spinal Tap', falso documental dirigido por el irregular Rob Reiner en 1984 que ridiculizaba con un talento impresionante para arrancar la carcajada cada uno de los tópicos de la industria musical, nos presentó a un grupo de heavy metal cuyos miembros merecerían, sin discusión, una película propia. Una propuesta cómica de primer nivel en el que cada gag funciona a la perfección, complementándose a las mil maravillas con unos cuantos temazos importantes. Todo es absurdo, todo está llevado al extremo, y sin embargo, es sumamente sencillo identificar a decenas de bandas que parecen cumplir todas las características que se presentan a lo largo de 82 minutos de risas y golpes de genio. Por si esto no fuera suficiente, en el mundo real, los propios actores protagonistas siguieron con la farsa, llegando a grabar tres discos de considerable éxito e interés musical y participando en conciertos tan importantes como el Tributo a Freddie Mercury celebrado en 1992, convirtiendo una delirante ficción en una realidad igual de divertida e imprescindible.

This is Spinal Tap en eCartelera
Series