El amor llega cuando menos te lo esperas. Y estar entre bambalinas no es una excepción, por mucho que inmiscuirse en el rodaje de una película sea como trasladarse a otra realidad, como sumergirse en otro universo que, en muchas ocasiones, no tiene por qué ser agradable.
En esta situación debió de encontrarse Jennifer Lawrence cuando comenzó el rodaje de 'Madre!'. Sumida en la que parece una trama completamente demencial y de la que es imposible escapar, la actriz comenzó a salir con el director, Darren Aronofsky, un cineasta "brillante" según ha destacado.

Igual que viene... ¡se va!
El sentirse más allá del mundo de los mortales cuando te enfundas el traje de un personaje o planificas cómo guiar a los actores en la siguiente escena, no liberan a estas parejas de un futuro incierto. Las relaciones humanas son así, la realidad es dura. O si no, que se lo digan, por ejemplo, a Kristen Stewart.