Ryan Murphy entiende el arte de contar historias como algo muy similar a un parque de atracciones con dosis extra de montañas rusas. Ya sea mediante la sangre, la ironía, el terror, el drama, la comedia, la política, la música, la moda o la acción, el creador de series tan imprevisibles e icónicas como 'American Horror Story', 'Feud', 'Glee' o la que nos ocupa, 'Nip/Tuck, a golpe de bisturí', se ha convertido en uno de esos autores capaces de despertar tanto amor como odio sin perder nunca su arrebatadora personalidad.
En lo que respecta a esta propuesta protagonizada por unos Dylan Walsh y Julian McMahon en las interpretaciones y personajes de su vida, Murphy supo trasladar sus inquietudes artísticas y personales más características al universo de los cirujanos plásticos, un mundo repleto de opciones y posibilidades para elevar todos los elementos al infinito. Dicho y hecho, la oportunidad estaba clara y Murhpy no se dejo nada en el tintero a lo largo de seis temporadas y cien episodios repletos de hallazgos, saltos al vacío y actos de valentía con triunfo inesperado.

Aclamada por la crítica, adorada por el público y respetada por una industria que llegó a entregarle el Globo de Oro a Mejor serie dramática por encima de gigantes de la talla de, atención, 'Perdidos', 'Deadwood', '24' y la mismísima 'Los Soprano', 'Nip/Tuck, a golpe de bisturí' se ha terminado convirtiendo en una de esas joyas televisivas capaces de sobrevivir al paso del tiempo con una dignidad y valor ejemplares. Una de las cimas indiscutibles de Murphy. Una serie única e inimitable, para bien y para mal.