Dale una buena historia a James McAvoy y deja que todo explote. Apuesta sobre seguro, dale vía libre y confía en que, estando en sus manos, cualquier personaje llegará siempre al máximo de sus posibilidades. Es lo que tienen este tipo de actores, que el terreno sobre el que juegan es lo de menos, el gol por la mismísima escuadra es solamente una cuestión de tiempo. Y ahí está su trayectoria profesional para demostrarlo.
Por supuesto, no es oro todo lo que reluce en la filmografía del intérprete británico, pero en películas como las diez que se dan cita en este especial, el error brilla por su ausencia. McAvoy resultando divertido, desafiante, frágil, rudo, chulo, enamorado, tierno, encantador y sanguinario. Hablamos, en definitiva, de un actor capaz de conquistar a la cámara y hacer que ni ella ni el público seamos capaces de apartar la mirada de su presencia.

En la actualidad, McAvoy continúa sorprendiéndonos con trabajos de un nivel y precisión altísimos, incluyendo auténticos tour de forces al alcance de muy pocos. Un conjunto de interpretaciones que le sitúan, sin lugar a dudas, entre los mejores actores de su generación.