La gala de los Emmy nos dejó varios momentos para el recuerdo en una noche en que 'Juego de Tronos' y 'The Marvelous Mrs. Maisel' fueron las grandes ganadoras. Una gala en la que apenas hubo presencia afroamericana y los grandes discursos se hicieron de rogar. Sí fue una gala para dar merecidos y sendos homenajes a veteranas estrellas de la televisión, como Betty White o Henry Winkler. Fueron las actrices las que más animaron con sus discursos una gala en la que faltó algo más de humor por parte del equipo de Saturday Night Live.

A pesar de que Penélope Cruz se fue de vacío, su serie fue una de las grandes premiadas en el apartado de miniserie. Por otro lado, se echaron en falta premios para series como 'Atlanta' o 'El cuento de la criada (The Handmaid's Tale)', grandes perdedoras de la noche. Los que también perdieron como decimos fueron los presentadores de 'SNL', ya que el protagonismo cómico fue a parar a los encargados de entregar premios y los propios nominados, como el sarcástico discurso de Hannah Gadsby que dejó descolocados a muchos hombres.
Una pedida y no más
De todos los momentos que depararon la gala de los Emmy uno de los más emotivos y sorprendentes fue el de la pedida de mano. Fue el premiado a dirección en programa de variedades, Glenn Weiss, el que se atrevió a dar el paso y propuso matrimonio a su novia, Jan Svedsen. Por otro lado, la parte cómica de la pedida la protagonizó el ganador del premio a mejor actor en serie dramática, Matthew Rhys ('The Americans'), que bromeó con pedir matrimonio a su pareja en la serie y en la vida real, Keri Russell: "Me ha dicho que si me atrevo a pedirle matrimonio en directo, me da un puñetazo en la boca".