Más que un estreno, un acontecimiento. Más que curiosidad, obligación. Más que interés, expectación. Más que un cineasta, Tarantino. No importa el tiempo que lleve alejado de la cartelera, los resultados artísticos de su última película o el género en el que decida meter la cabeza de nuevo, cuando Quentin regresa a la ciudad, toca ponerse alerta. Porque estamos ante uno de los elegidos, uno de los autores con mayúsculas de las últimas décadas, el tipo que mejor ha sabido unir, mezclar, estrujar y moldear mil y una influencias que marcaron una educación cinematográfica que madura paso a paso.
Cientos de voces, imágenes y sonidos diferentes que terminan convertidos en esencia tarantiniana. Méritos indiscutibles para un creador que ha sabido conectar con un público fiel que acude en masa a disfrutar de su último festín de sangre, vísceras, diálogos trepidantes y explosiones de violencia descontroladas que resuenan en forma de carcajada. Uno se sienta en la butaca siendo plenamente consciente de lo especial, único, del evento. Y, hasta el momento, la decepción sigue sin aparecer cerca del terreno Tarantino. Cruzamos dedos.

A lo largo de este especial, dedicado, por encima de todo, a celebrar la trayectoria de un cineasta único, repasamos once personajes que han marcado por completo la obra de Tarantino, que han traspasado la pantalla y se han instalado, de manera definitiva, en una memoria colectiva que los adora desde la devoción más absoluta. Un conjunto de creaciones inolvidables que, de un modo u otro, son ya historia del cine.