Si hay algo que nos ha enseñado el cine norteamericano a lo largo de los años es la eterna persecución de lo que se ha llamado "el sueño americano". Como un sinónimo del éxito absoluto, el sueño americano es una meta que siempre parece inalcanzable, un objetivo que muchos se ponen en la vida pero que no todos alcanzan. Un espejismo plasmado tanto en la vida real como profesional la actriz Sasha Lane.
Nacida en una familia mitad afroamericana mitad maorí, Lane empezó como camarera en un bar mexicano en Frisco, Texas. Su oportunidad de debutar en el mundo del cine le llegó gracias a la directora independiente Andrea Arnold, quien le dio el papel protagonista en 'American Honey'. De hecho, su primer encuentro tuvo lugar después de que Arnold viera a Lane tomando el sol en la playa y la animara a hacer una audición para la película, a sólo un mes de echar a rodar.
Lane no era la única actriz inexperta de 'American Honey', pero sí la que más brilló. De la noche a la mañana había pasado de servir mesas a presentar su primer film en la alfombra roja de Cannes. Las críticas y los premios cosechados avalaron la arriesgada decisión de la directora y encumbraron a la actriz como uno de los nuevos rostros del cine norteamericano.

Promesa del cine independiente
Tres años después del estreno de 'American Honey', Sasha Lane sigue demostrando su valentía a la hora de elegir proyectos de todo tipo, desde cintas independientes con mensaje como 'Hearts Beat Loud' a blockbusters de la talla de 'Hellboy'. Ahora estrena en España 'La (des)educacion de Cameron Post', más en la línea de la primera y junto a su buena amiga Chloë Grace Moretz. Y, por si fuera poco, hace unos meses se anunció que dará vida a Jessica Hyde en la adaptación de la serie de culto británica 'Utopía'. Lane está sabiendo vivir mejor que nadie el sueño americano, y eso que solo acaba de empezar.