'Noche de paz, noche de amor' reza uno de los villancicos más míticos que cantamos en estas fiestas, y es que, en Navidad, todo debería ser familiar y feliz, lleno de confeti y serpentina; sin embargo, el cine nos ha enseñado que esto no siempre es así.
Y no estamos hablando de la inevitable cena de empresa, con la terrorífica resaca del día siguiente acompañada de las dramáticas fotos que te enseñarán tus compañeros durante los próximos diez meses y que, sabes, que van a acabar en los móviles de todos los trabajadores del edificio, incluso de aquellos que ni siquiera conoces.

Y tampoco nos referimos a las cenas navideñas en familia, ese momento en el que, pelillos a la mar, las rencillas se dejan en la puerta y todos nos ponemos nuestras mejores caretas sonrientes para aguantar la chapa de tu cuñado, ése que llevas todo el año evitando y con el que te acabas de quedar encerrado en una habitación como si se tratase de un escape room.
10 situaciones que no te deseamos en estas fiestas
Muchas películas nos han mostrado la cara más amarga de la Navidad con personajes a los que no les sale del todo bien sus planes: desde el lado más cómico, como 'Un padre en apuros' hasta el más terrorífico, con el Krampus aterrorizando y asesinando a varios miembros de una misma familia.
Aunque, seamos sinceros, lo más habitual es encontrarnos excesos de azúcar, amor y felicidad porque, ¿qué es la Navidad sino la fiesta más feliz y divertida del año?