PRECRÍTICA
\'Pesadilla en Elm Street: el origen\' (del fin)
Un film aséptico que no funciona ni como nueva aportación ni como reformulación del mito de Krueger.

Sin duda alguna, Freddie Krueger es uno de los personajes más icónicos del cine de terror de todos los tiempos: encarnado por el actor Robert Englund a lo largo de ocho filmes y una serie de televisión, el gorro, el jersey a rayas y las cuchillas del hombre del saco creado por Wes Craven a mediados de los ochenta forma parte inherente de varias generaciones de adolescentes, ocupando un lugar privilegiado dentro de un bestiario popular conformado por Leatherface, Jason Voorhees, Chucky y compañía, relevo generacional ochentero de los montruos de Universal.

En esta ocasión ha sido Samuel Bayer, publicista y realizador de video-clips como el Smells like teen spirit de Nirvana, el encargado de renovar la fórmula para una nueva hornada de teenagers huérfanos de representaciones del Mal propias (o de productoras carentes de ideas, cosa que a fin de cuentas viene a ser lo mismo), ofreciéndonos un producto completamente aséptico con vocación de fotocopia. Puede que el exceso de respeto procesado por Bayer a la figura de Freddie sea uno de los principales handycaps del film, pues el cineasta parece haberse limitado a recopilar algunos highlights de la franquicia y a actualizar sin demasiada osadía estética y fisonomía, si bien las hieráticas interpretaciones de sus protagonistas, con Rooney Mara a la cabeza, sin duda alguna resultan clave pare el desencanto general imperante.
Y es que reformular la figura de Freddie es muy diferente a hacerlo con Jason o Leatherface, pues a diferencia de éstos, Freddie tiene un rostro, el de Robert Englund, y una personalidad desarrollada a lo largo de muchos filmes que lo han visto evolucionar del mero hombre del saco a todo un showman, y si bien el actor Jackie Earle Haley cumple con dignidad su papel, la comparación entre original y remake resulta a todas luces desproporcionada.

Con ello, \'Pesadilla en Elm Street: el origen\' se nos antoja un producto innecesario que no funciona ni como nueva aportación ni como reformulación del mito de Krueger, y si bien uno debe admitir que quizá el film de Bayer pague más aranceles por el propio peso de la historia que por deméritos propios, lo cierto es que el timorato acercamiento de su director a la hora de conceder un nuevo impulso a la franquicia otorga todas las facilidades necesarias para que el espectador condene su trabajo.
Sigue leyendo
Regresos de grandes sagas cinematográficas: 5 aciertos y 5 fallos
De 'Noche de miedo' a 'Psicosis', 10 remakes de terror para el olvido
Su entrega a la saga 'Millenium' y otras 9 curiosidades de Rooney Mara
La saga 'Pesadilla en Elm Street', de peor a mejor
Freddy Krueger vuelve a los cines en un nuevo remake de 'Pesadilla en Elm Street'
Bayer se negó a convertir \'Pesadilla en Elm Street\' a 3D
Lo último en Críticas
Críticas
'Una noche al año': Diversión de una noche sin reflexionarlo no hace daño
Crítica 'Días de agosto': tórrida pesadilla de unas noches de verano
'La Odisea': Christopher Nolan nos narra un clásico con tono más magistral que nunca
'Minions & Monsters': Un buen acercamiento para los más pequeños a las maravillas del cine
'Obsesión': Blumhouse redescubre el terror a través de las sensibilidades modernas
Comentarios 16
gorkaei
Yo ya la e visto, no es mala xD
DRMD
Ya vi la peli, y la verdad, me defraudo bastante. No es que sea mala, pero sigo insistiendo que ver a Freddy con otro rostro resta muchos, muchisimos puntos. Heche en falta el toque de humor del "otro" freddy en sus asesinatos. Le doy un 6.