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CRÓNICA

Premios Goya 2019: Humor, feminismo y campeones

Andreu Buenafuente y Silvia Abril han presentado una gala amena cargada de humor y feminismo.

Por Luisa Nicolás 3 de Febrero 2019 | 01:34

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Otro año más el cine español se vestía de gala para celebrar lo mejor que nos ha dejado el 2018 en la gran pantalla (y también en la pequeña). La noche del 2 de febrero, Andreu Buenafuente ha vuelto a enfundarse el esmoquin de presentador por tercera vez (ya se ocupó en 2010 y 2011), pero anoche lo hizo junto a su compañera profesional y personal: Silvia Abril, derrochando química entre ambos en la gala más divertida y amena de los últimos años. Aunque tampoco tenían mucho contra lo que competir...

No ha sido una ceremonia especialmente política, pero el feminismo, las nuevas formas de producir y consumir cine y la diversidad, han sido probablemente los temas más repetidos durante toda la noche. #NiUnaMenos era el lema que este año se ha colado en la alfombra roja a través de los ya tradicionales abanicos, una consigna para pedir el fin de la violencia machista que solo en el mes de enero se ha cobrado la vida de 10 mujeres en España. La gala empezó con un bienvenidos y bienvenidas, una nota que marcaba el tono de toda una gala donde el lenguaje inclusivo ha estado muy presente en discursos y presentaciones, un detalle importante para generar conciencia mientras, sobre el escenario, se han hecho tantas menciones a la desigualdad de género. Desde María León, Belén Cuesta y la propia Abril protestando por las diferencias salarial, a Eva Llorach, poniendo en pie a todas las mujeres de la industria presentes en Sevilla al grito de "Sois muy pocas". De las cuatro nominaciones a Dirección Novel, tres eran para mujeres y al final Arantxa Echevarría, directora de 'Carmen y Lola' ha recogido el premio por una película de mujeres, gitanas y lesbianas que ha querido dedicar a "aquéllos que no permiten amar al diferente, a aquéllos que no son capaces de ponerse en la piel y los zapatos de la minoría, aquéllos que piensan que no es necesaria una ley de violencia de género, aquéllos que piensan que no necesitan apoyo los del colectivo LGTBI, aquéllos que piensan que el aborto y el cambio de sexo no debe ser parte de la sanidad pública."

Goya de honor</p><p>

Si alguien cree que todas estas reivindicaciones no son necesarias, tan solo tiene que echar un vistazo al momento en el que los mejores directores de cine fantástico y de terror de nuestro país han aparecido para homenajear a Narciso Ibáñez Serrador, Goya de Honor 2019. Juan Antonio Bayona, Álex de la Iglesia, Rodrigo Cortés, Nacho Vigalondo, Alejandro Amenábar, Jaume Balagueró, Juan Carlos Fresnadillo, Paco Plaza. Ocho hombres, ninguna mujer. Una estampa que, esperemos, en unos años será impensable, cundo las mujeres empiecen a ocupar el mismo espacio laboral que los hombres en el cine.

TRÁ-TRÁ

Cuatro han sido los grandes números musicales que nos ha dejado la velada. Por una parte Rosalía, siempre inmensa, ha llenado el escenario con el Cor Jove de l'Orfeó Català para interpretar 'Me quedo contigo' de Los Chunguitos. En el momento de los cortometrajes, y para que estas categorías dejen de estar completamente ignoradas, ha salido un señor tocando un ¿tambor?, una banda, una batucada y hasta la tuna. LA TUNA. Seguido de un número de baile contemporáneo. Si la idea era causar impresión e innovar, esta actuación ha cumplido de lleno el cometido. Es un ejemplo más de todas las ideas que El Terrat ha aportado al guión: hacer las cosas en serio sin tomarse en serio.

Marcando el tercer acto de la escaleta, Manu Guix ha subido al piano dispuesto a interpretar un medley con las canciones nominadas junto a Amaia Romero, Rozalén y Judit Neddermann, pero algo salió mal. Con la naturalidad e inocencia que caracterizan a la ganadora de Operación Triunfo 2017, Amaia irrumpió en el escenario para pedir que parasen la música y volviesen a empezar porque "no se ha escuchado la claqueta o no sé lo que ha pasado pero hay un problema". También el pianista James Rhodes puso una nota musical en directo para acompañar las imágenes del In Memoriam. La cantidad y elección de los números musicales ha sido muy acertada, lo justo para generar expectativa y aliviar la sucesión constante de premios sin caer en el tedio o el ridículo. Y sobre todo no podemos estar más felices de que esta vez no haya salido ningún mago.

Rosalía en los Goya

El discurso que emocionó a Spielberg

Recibir un premio siempre es un momento muy emotivo, pero este año los Goya contaban con el añadido de tener en la sala a todo el equipo de 'Campeones', un reparto que robó el corazón y la taquilla de media España en 2018 y que ha vuelto a hacer lo propio en la gala. Jesús Vidal y su discurso tras recibir el Goya al Mejor Actor Revelación ha hecho brotar las lagrimas entre el palco con sus palabras sobre la aceptación, la inclusión y sobre todo la representación. Un momento muy personal y emocionante que reclama y evidencia que en el cine, como en cualquier profesión, hay sitio para todos.

Los Oscar son los mayores premios cinematográficos del mundo y este año 'Roma' podría alzarse con la estatuilla a la Mejor Película. Producida por Netflix directamente para el streaming, la cinta de Alfonso Cuarón ha ganado en la categoría de Mejor Película Iberoamericana pero su sombra ha sido alargada durante toda la ceremonia. "El cine no debe derrotar a la televisión. Y la televisión no debe derrotar al cine". son palabras del discurso de Mariano Barroso, presidente de la Academia, que ha dedicado prácticamente toda su intervención a hablar de las nuevas formas de producir y consumir ficción fuera de las salas tradicionales. Una llamada de atención a una industria que necesita adaptarse a los nuevos tiempos "Las plataformas y las televisiones han transformado la forma de ver cine y nuestro mercado laboral. La gente del cine tiene que dar respuesta a esta realidad".

Antonio de la Torre

Con acento andaluz

La gala, celebrada en Sevilla, ha contado con numerosos presentadores y presentadoras andaluces. Adelfa Calvo y Benito Zambrano salieron a entregar el Goya a la Mejor Película Documental ('El silencio de los otros') y con un marcado acento dieron la bienvenida a "nuestra tierra". Puede parecer una nimiedad, pero en Televisión Española hasta hace poco solo se escuchaba un español completamente neutro. Antonio de la Torre, malagueño y Goya al Mejor Actor por 'El Reino', tampoco ha querido olvidarse del lugar que le vio nacer: "este Goya se queda en esta tierra de pasión y talento que se llama Andalucía, pueblo multicultural que abraza siempre al que viene de fuera".

En cuanto al humor y los gags de la gala, la realidad es que Silvia Abril ha protagonizado prácticamente todos los momentos más divertidos, sintiéndose cómoda, natural y espontánea. La buena dinámica entre ambos presentadores y su saber hacer han permitido que se pueda usar esta plataforma de comunicación masiva para hablar de política, cultura, los límites de la cultura e incluso acoso sexual y hacerlo con ironía y mordacidad, sin caer en lamentos. Además de las reivindicaciones sobre feminismo, se han hecho varias menciones a Puidgemont y el independentismo catalán, Harvey Weinstein o el IVA cultural, y algún que otro chiste a costa de los políticos presentes: "Echenique un político muy cinematográfico, su vida es un travelling". Menos acertada ha estado la escena de Berto Romero y David Broncano que se descolgaron con arneses para entregar el premio a los Mejores Efectos Especiales. La broma en la que se quedaban colgados en el aire se ha alargado hasta limites insospechados, buscando la carcajada en el incómodo, sin embargo el sketch se ha estirado tanto que hasta sus 22 menciones al dolor de escroto han dejado de tener gracia. Mención aparte merece Màxim Huerta, ministro de cultura y deporte durante una semana por el mejor chiste de la noche: "No se preocupen que ya saben que yo soy breve".

Presentadores de los Goya 2019

Nos dejamos muchos grandes momentos sin comentar, como la aparición de Pedro Almodóvar y sus mujeres al borde de un ataque de nervios, el groucho Marx de Buenafuente o la imitación de Fernando Fernán Gómez, pero en definitiva podemos concluir que esta noche los Goya aprueban con nota. Pese a sus problemas, carencias y desaciertos, la gala supo sorprender lo que no hicieron los premios. Ha sido amena, ligera y divertida y cuando ha caído en el ridículo lo ha hecho de forma consciente y deliberada, lo que no se puede decir de las dos entregas anteriores. Solo podemos esperar que en el futuro se siga este mismo rumbo y lo realmente importante: que la Academia meta desde ya a Silvia Abril en nómina y no dejen que se vaya nunca.