Tras comenzar a encontrarse mal, Tom Hanks y su esposa Rita Wilson decidieron hacerse las pruebas del COVID-19, dando positivo en ellas. Siguiendo el protocolo sanitario, pasaron unos días en observación y aislamiento, pero ahora, el matrimonio ha abandonado el hospital para continuar el confinamiento en una casa australiana.
Ha sido Hanks quien lo ha anunciado en Instagram: