El 30 de noviembre de 2013 moría Paul Walker en un accidente de coche. El actor de 'Fast & Furious' se encontraba en el asiento del copiloto de un Porsche Carrera GT acompañado por Roger Rodas, que conducía el coche, después de un evento benéfico. Ambos murieron por ir demasiado rápido. Siete años después de su muerte, dos de las personas que más le querían han querido rendirle homenaje en un día tan negro.

Meadow Walker, la hija del actor, publicaba en Instagram una tierna foto en la que la vemos dormida en brazos de su padre. "Un día tonto para recordar con tristeza. Hoy es una celebración del amor y la felicidad que trajiste al mundo. Una foto de mi mejor a migo y yo echándonos la siesta", escribe. Meadow tenía 15 años cuando ocurrió.