La mera existencia de un especial de estas características supone una dosis de surrealismo que, a golpe de realidad, ha terminado por convertir en firme e inesperada certeza aquello de que la ficción casi siempre termina siendo superada. El contexto, a estas alturas, está más que claro: Yo me quedo en casa. Y tú. Y todos. Porque de eso se trata, de convertir en común una batalla que solamente podremos ganar de manera conjunta, comprometida y subrayada por el sentido común.

Una vez aceptado el reto, quedan entre cuatro paredes la salvación de un libro, una canción, una llamada, un juego de mesa o, por supuesto, una película. Por eso, aquí están 15 películas, a las que se podrían sumar cien más, para disfrutar en familia en estos tiempos tan convulsos, imprevisibles, caóticos y desconcertantes. Porque, a pesar de todo, ahí están las historias brillando al otro lado de la pantalla, arrancando emoción en mitad del silencio, carcajadas en mitad de la oscuridad, recuerdos en mitad del aislamiento, lágrimas de felicidad y ternura en mitad de la incertidumbre. El séptimo arte en su esencia salvavidas, salida de emergencia y contención, refugio y trinchera.
El tiempo, juez implacable que entiende lo justo de piedad, terminará ubicando esta temporada para la humanidad en su lugar más adecuado, pero parece que está en nuestra mano adelantar las agujas del reloj. Una maniobra de equilibrismo en la que el cine, una vez más, puede ayudarnos a continuar manteniendo la sonrisa, la esperanza, la paciencia y el valor.