El cine se podría resumir en líneas de diálogo que se han quedado grabadas en nuestra memoria, como si fueran el emblema de escenas que pasaron a formar parte de la historia del celuloide. Del "a Dios pongo por testigo que jamás volveré a pasar hambre" de Escarla O'Hara que capturó a Vivien Leigh en un fotograma para siempre a la frase que catalputó a una Vivian moderna: "Por poco me meo del gusto en las bragas" ('Pretty Woman').
Nos pueden gustar más o menos, pero si están ahí es por algo: forman parte de películas alabadas por la crítica o son frases salidas de largometrajes a los que el gran público elevó a los altares. Si echamos la vista atrás, se nos ocurrirá más de una; si nos detenemos en el presente, ¿se nos viene alguna a la cabeza?

Sin miedo a la nostalgia
Este 2017, hace 30 años que Mandy Patinkin profirió su sentencia de muerte en 'La princesa prometida', con una amenaza que ha perdurado desde la década de los 80 hasta nuestros días. También lo ha hecho el padre de todos los giros dramáticos, ese lazo que Darth Vader le quiso tender a Luke en 'Star Wars: El imperio contraataca'. Por ello, hacemos un repaso por las frases más célebres del cine de los 80.