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CRÍTICA

'No mires a los ojos': Secretos de un guardarropa

Crítica de 'No mires a los ojos', dirigida por Félix Viscarret, escrita por David Muñoz y Viscarret. Protagonizada por Paco León y Leonor Watling. Film inaugural de la 67 Seminci de Valladolid.

Por Miguel Ángel Pizarro Más 4 de Noviembre 2022 | 09:30
Colaborador de eCartelera. Apasionado del cine y la cultura en general. Cine europeo y de animación, mi especialidad.

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'No mires a los ojos': Secretos de un guardarropa

Film inaugural de la pasada 67ª edición de la Seminci de Valladolid, donde obtuvo el galardón a la mejor película iberoamericana, llega a salas comerciales 'No mires a los ojos', el regreso del navarro Félix Viscarret a la gran pantalla. Seis años después de lanzar 'Vientos de La Habana', que adaptaba la novela de Leonardo Padura, y tras haber dirigido la serie 'Patria', adaptación de la novela de Fernando Aramburu, para televisión, el cineasta se atreve con un escrito del afamado Juan José Millás, convirtiendo 'Desde la sombra', que fue un éxito de ventas, en un largometraje que termina jugando con el público como si de un juego de Matrioshkas se tratase, pues la cinta huye de cualquier convención de géneros como el thriller o el terror.

No mires a los ojos

La trama bien invitaba al film ser una especie de versión actual de 'Mientras duermes' o 'El habitante incierto', al tener como premisa a un hombre al que acaban de despedir y al que nadie reclama se encierra en un armario de época y termina viviendo a escondidas en la casa de los dueños del mueble. Pero no, Viscarret, quien firma el guion junto con David Muñoz, se acerca más al espíritu de 'Abre los ojos' o, incluso, 'Parásitos', al jugar continuamente con el público, dejando como principal poso el que, en el fondo, la magia del cine reside en despertar la curiosidad por ver más allá de lo que aparentemente se muestra.

El cine es, sin duda, el arte del trampantojo, el engaño visual para narrar un relato. Bajo ese concepto, 'No mires a los ojos' se mueve en un camino que mantiene al espectador con una constante intriga que plantea la pregunta de hasta qué punto es real lo que se plasma en la cinta, pues Viscarret combina ensoñaciones con otras escenas que, supuestamente, corresponde a la trama. Es ahí donde el filme se convierte en un juego de Matrioshkas, pues nada termina pareciendo lo que aparenta, especialmente en lo relacionado a la familia a la que protagonista, Damián, termina vigilando. A ello se suma que Viscarret mezcla géneros, el film, por momento, es un thriller, pero también un melodrama, tiene momentos de comedia -especialmente de humor negro-, inclusive de terror. En todos, mantiene un ritmo sosegado que permite mantener el suspense de forma equilibrada, sin estridencias.

No mires a los ojos

Un film que mantiene al público expectante hasta su sorprendente desenlace

Es desde su perspectiva lo que genera ese mezcla entre sensación de incomodidad y morbo, al estar presenciando una vida que no debería mostrarse. Bajo esa atmósfera, el film se desenvuelve, dejando impresión de desconcierto. Esa es su máxima virtud, pues que juega con el espectador hasta su sorprendente desenlace. En medio, se va desenmascarando a su protagonista. Aquí, toca aplaudir vigorosamente a Paco León, quien sorprende con una vena dramática en la que representa muy bien cómo el rostro de un psicópata queda bien disfrazado tras la imagen de hombre mundano, pues sus actos terminan revelando una personalidad que queda igual de desnuda que la intimidad sobreexpuesta de la familia a la que vigila.

No mires a los ojos

Desde la otra orilla, pues el film parece que se mueve bajo dos realidades, se encuentran unos magníficos Leonor Watling, Álex Brendemühl y María Romanillos. Aunque Brendemühl y Romanillos tienen sus momentos en los que destacan, es Watling quien termina tomando la batuta de protagonista. La actriz tiene un personaje complejo, una mujer que bordea entre la cordura y la locura, bajo esa línea difusa, conecta de una forma extraña con el papel de León, como si se comunicasen desde otras dimensiones. Por otro lado, la parte de la familia expone incluso cuando se opta por mirar donde no se debe, se corre el riesgo de conocer situaciones en las que no debería intervenirse, pero que perturban, al crear la sensación de frustración e impotencia por no poder hacer nada, aún sabiéndolo.

Nunca un armario tuvo tantos cajones, compartimentos y recovecos. Félix Viscarret vuelve por la puerta grande con un drama con tintes de thriller que invita a dejarse llevar por este laberinto lleno de incógnitas, con un tándem protagónico fascinante, que terminan revelando los instintos más primitivos en lo relacionado a mirar a lo prohibido. Con guiños al tema de Golpes Bajos, pues la adaptación cinematográfica de 'Desde la sombra' hace referencia en su título al tema 'No mires a los ojos de la gente', se está ante un fascinante ejercicio que muestra que, en el fondo, todo el mundo es ese gato al que la curiosidad terminó matando.

Nota: 7

Lo mejor: Los momentos en los que plantea la duda en el espectador de lo que ve es real o no, con un manejo del estilo que provoca un desconcierto que atrapa.

Lo peor: Da la impresión de que su final es precipitado y la resolución de la trama tiene ciertos tintes tremendistas.