¿Qué sería del cine sin la imaginación? Algo, fuera dudas, muchísimo más pobre, aburrido y, en cierto modo, innecesario. Hablamos de una pieza fundamental para entender el sentido mismo del séptimo arte y de un elemento que potencia de manera más que significativa su fuerza, alcance y capacidad de impacto entre el público. Sin ella, sencillamente, no funcionaría.
En este especial, casi como si de una carta de amor hacia esta facultad se tratase, repasamos diez películas en las que la imaginación ha jugado un papel esencial en la historia que se nos está contando, siendo representada en forma de amistades que marcan la vida de nuestros protagonistas. Seres o personas que están sin estar, que acompañan, apoyan, sufren, provocan, ríen, lloran, asustan, vuelven y revuelven.

De la comedia más loca al terror, pasando por el drama, la intriga o la ciencia ficción, aquí tenemos una serie de propuestas en las que los amigos terminaron robando prácticamente la función con unas apariciones tan puntuales como inolvidables. Es lo que tiene el reconocido y celebrado poder de la imaginación.