El talento y la naturalidad. La pasión y la presencia. La delicadeza y el rugido. La elegancia y el encanto. La destreza para convertir cada película en un acto de amor, respeto, entrega y admiración hacia el arte de la interpretación. Emma Thompson, desde hace ya un buen puñado de décadas, condensa todas estas virtudes y cumple el citado objetivo con una eficacia cercana a la perfección.
Es algo que queda totalmente claro a lo largo de este especial, hablamos de diez interpretaciones maravillosas, pero que también está presente en otras propuestas que, por cuestión de espacio, se han tenido que quedar fuera de las citadas. Y es que, a la hora de celebrar la figura de Thompson, se hubieran necesitado varias entregas para estar a la altura.

Es lo que tiene ser una actriz capaz de triunfar en todo tipo de géneros cinematográficos y con el mismo desparpajo, sensibilidad y carisma. Ya sea en papeles protagonistas, algunos felizmente recientes, como en trabajos más secundarios, Emma Thompson es una de esas intérpretes que ya sentimos como parte de nuestra familia, festejando cada reencuentro con la ilusión de saber que la satisfacción está asegurada.