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70 AÑOS DE UN GENIO

El Madrid de Pedro Almodóvar

Pedro Almodóvar cumple 70 años dejando el retrato del Madrid cambiante en su filmografía.

El Madrid de Pedro Almodóvar

Quizás no hay unos pasos obligatorios a seguir para llegar a ser un director de cine consagrado. Quizás sí los haya. Quizás es simplemente la inercia, el saber estar, el rascar donde nadie rascó antes. El talento, la inteligencia, la visión cósmica de aquellos que ven historias donde la mayoría ve miseria. Quizás es buscar un ángel de la guarda, ser el tuyo propio o rodearte de la gente adecuada. A lo mejor no es nada de esto. Por suerte (o por desgracia) directores de este tipo, de los que nos vienen a la mente al segundo de escuchar la palabra "cine", hay pocos. Pedro es uno de ellos. Pedro Almodóvar cumple 70 años en los que la vida le ha dado de todo y de nada. La crítica demoledora y el aplauso del público, detractores y admiradores, el León de Oro honorífico en Venecia, actrices fetiche e historias incomprendidas, la representación española en los próximos Premios Oscar con 'Dolor y gloria', polémicas y reportajes de homenaje, premios, glamur y abandono.

El cine de Pedro encierra tantas cosas que sería imposible recopilarlas en un solo artículo. El color, el humor, la pena, lo local, los paisajes, el vestuario, Chanel, Dior, el oro y Chavela Vargas. Sus películas hablan de la feminidad. Carmen Maura, Julieta Serrano, Penélope Cruz, Chus Lampreave, Victoria Abril, Marisa Paredes, Loles León, y otras tantas chicas Almodóvar que convergen en una sola: la ciudad de Madrid. La eterna protagonista de las películas del director.

Pedro Almodóvar

Madrid ha aparecido en los veintiún largometrajes del cineasta manchego en un homenaje inconsciente a la ciudad que lo vio madurar artísticamente. Y es que poco tardó Almodóvar en mudarse desde su Calzada de Calatrava natal, en Ciudad Real, a la capital, tras cumplir 18 años y correr a trabajar en Telefónica al mismo tiempo que escribía sus guiones. Fue Madrid el escenario principal de su vida y de sus ideas, el plató que nunca fallaba y la chica Almodóvar más fiel y entregada. Madrid ha sido testigo de las vidas alocadas de Pepi, Luci y Bom paseándose por el rastro en plena movida madrileña, de las Redentoras Humilladas en el antiguo convento de las Recogidas de Santa María Magdalena (actualmente sede de UGT), de las lágrimas de Raimunda en los descampados de Vallecas y del ocaso lento y doloroso de Salvador Mallo.

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Tanta es la devoción entre ambos, que el cineasta fue nombrado hijo adoptivo de Madrid en 2018. Al recibir el reconocimiento aseguró que "para un niño manchego, Madrid era la ciudad de los teatros, del cine, donde uno podía ser uno mismo sin ser señalado con el dedo, la ciudad de la libertad". En ese mismo año Pedro Sánchez Castrejón escribió 'Todo sobre mi Madrid', un libro sobre los rincones madrileños que Almodóvar plasma en sus películas. En el prólogo el autor explicaba que la decisión de tal homenaje venía "no solo porque en él descubro los rincones por los que yo también transito a diario, sino porque reconozco el alma de la ciudad en sus películas: abierta, original, transgresora, divertida, polifacética, crítica, cosmopolita y campechana a la vez".

Como Woody Allen con Nueva York, como Federico Fellini con Roma, como dos enamorados en verano que no saben estar el uno sin el otro. Almodóvar y Madrid, Madrid y Almodóvar, es complicado entender una cosa sin mencionar la otra. Madrid, testigo de tantas historias diferentes, de las pelucas y las faldas de colores, de las misas de los domingos y los desayunos llenos de churros. De las esquinas que siempre quedarán en nuestra retina, las postales que viajan por todo el mundo, el arte de los museos y las calles, el aeropuerto y los bares centenarios, la decadencia y el lujo, el turismo que viene a ver Madrid y, por consecuencia, también ve a Pedro. Recorre la plaza Mayor y Callao, pero también los pequeños rincones de la Taberna Ángel Sierra ("excepto beber, qué difícil me resulta todo"), la calle Fernando VI o los cines Renoir de Princesa. El director cumple 70 años enamorado de su ciudad, de su libertad y del cine. Madrid lo felicita y lo celebra, la Gran Vía se rinde a sus pies, no lo adopta, sino que lo protege con el abrazo más cálido y sincero. Como si ella fuera una madre orgullosa. Y que sea por muchos años más.

Pedro Almodóvar: "Ya son muchos los espectadores que no van nunca a las salas de cine"
Pedro Almodóvar: "Ya son muchos los espectadores que no van nunca a las salas de cine" 8:19

Madrid, por Pedro Almodóvar

7 'Todo sobre mi madre'

'Todo sobre mi madre'

Cecilia Roth y Eloy Azorín van al cine a ver 'Un tranvía llamado deseo' en el Teatro Bellas Artes en la calle Marqués de Casa Riera, 2. Siempre lleno de gente, el Teatro simboliza la tradición madrileña del arte, la gente desplazándose sin parar en la Gran Vía, la aglutinación de ministerios gubernamentales, y el neoclasicismo de Cibeles. Ocurre en 'Todo sobre mi madre', cinta que se llevó el Oscar a mejor película de habla no inglesa en 1998. En ella, Cecilia Roth aprovecha la revolución del AVE para ir de Madrid a Barcelona. Por aquel entonces ese trayecto no existía todavía.

Todo sobre mi madre en eCartelera

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