Benedict Cumberbatch acariciando una flor de papel. Dos personas corriendo por amor. Un par de cigarrillos compartidos en mitad de la confesión. La nieve cubriendo el reencuentro con los fantasmas del pasado. El eco de un gusano gigante retumbando en el desierto. Un primer encuentro entre enamorados mientras el mundo baila. La última cena antes del impacto. Dos hermanas luchando codo a codo por cumplir su sueño. Una canción eterna que hace llorar en silencio. La mirada de una abuela que nunca encontró su Shangri-La.

O lo que es lo mismo: 'El poder del perro'; 'Licorice Pizza'; 'Drive My Car'; 'El callejón de las almas perdidas'; 'Dune'; 'West Side Story'; 'No mires arriba'; 'El método Williams'; 'CODA: Los sonidos del silencio'; y 'Belfast'. Diez películas. Diez nominadas. Y un Oscar esperando a ser recibido con los brazos abiertos.
Como ocurre siempre, cada persona tendrá su favorita y resulta imposible imaginar un escenario en el que todo el mundo esté contento, especialmente en un año en el que las dos grandes favoritas, 'El poder del perro' y 'CODA: Los sonidos del silencio', pertenecen a dos universos tan alejados. Sin embargo, será cuestión de repetirlo cada año, lo importante es la oportunidad que ofrecen los Oscar en general, y esta categoría en particular, de acercar propuestas cinematográficas tan distintas a todo tipo de público. No hay premio mejor.