Un total de veinticinco películas en diez años. Mucho en tan poco. Al final, en mayor o menor medida, la supuesta y siempre debatible saturación del público respecto al cine de superhéroes se puede entender en gran medida con estas cifras en la mano. Y eso que todavía no hemos entrado en valorar la calidad media de cada una de esta casi treinta de propuestas.
Otro apunte: hablamos solamente del Universo Cinematográfico Marvel. Además de ellas, se han ido estrenando a lo largo de esta última década otro buen número de cintas enmarcadas en este género que, exceptuando casos muy puntuales, no han sumado nada nuevo, distinto, excitante o sorprendente. La plantilla está elaborada y conviene no salirse demasiado de ella... hasta que se queme.
En cualquier caso, igual que en este especial nos encontramos con algunas de las peores entregas del UCM, también aparecen algunas de sus obras más geniales y disfrutables. De todo hay, aunque solamente sea por una cuestión de probabilidades basadas en la enorme cantidad de opciones, en estos diez años donde Marvel ha ido combinando lo mejor y lo peor de su vertiente cinematográfica.